Concejalías de Compromís y el PSPV se culpan de la ausencia de cámaras en el Parque Central

Usuarios del Parque Central. / lp
Usuarios del Parque Central. / lp

Los residentes piden que se coloquen ya los veinte dispositivos previstos, aunque el Consistorio no ha tomado ninguna iniciativa para las obras

P. MORENO

valencia. Las concejalías de Protección Ciudadana y de Jardines discreparon ayer sobre qué delegación debe pedir la colocación de cámaras de vigilancia en el Parque Central. Un día después de que LAS PROVINCIAS publicara el desalojo de dos personas que llevaban sendos colchones en una de las naves rehabilitadas, fue imposible concretar a quién le corresponde la competencia para un dispositivo pedido por los vecinos y cuya preinstalación ya está hecha cuando se hizo la primera fase de la gran zona verde.

La Policía Local, gestionada por el PSPV, considera que este tipo de infraestructuras debe ser impulsada por la concejalía competente del recinto, en este caso la delegación de Medio Ambiente. «La policía es custodia de las imágenes, pero quien tiene que pedir presupuesto para la instalación es otra concejalía», señalaron fuentes del grupo socialista, quienes citaron como uno de los últimos casos la renovación del pasaje peatonal del túnel de Germanías. «Fue la concejalía de Movilidad la que asumió la inversión al encargar el proyecto», señalaron.

Por el contrario, fuentes cercanas a la concejalía de Medio Ambiente, gestionada por Compromís, apreciaron justo lo contrario: «Es un tema de la Policía Local y así ocurrió en el jardín del Turia», donde hay también cámaras de vigilancia y el impulsor del proyecto fue el exconcejal Miquel Domínguez.

La zona verde tiene una valla de 1,80 metros de altura que la separa de la calle más próxima

«Es el único caso, pero porque venía de la anterior Corporación», replicaron desde el PSPV como último argumento. Sea como sea, no se prevé a corto plazo la colocación de las cámaras de vigilancia, cuya sala de mando estaría en un inmueble junto al paso elevado de Giorgeta. La nave donde fueron desalojadas las dos personas es uno de los muelles de carga recuperados como equipamientos públicos que todavía están por definir. De momento hay unos aseos públicos en parte del recinto y el resto está vacío.

El diseño de la primera fase del Parque Central permite utilizar las naves cuando cierra el jardín. De ahí la facilidad de acceso que denunciaban este martes los vecinos. El Ayuntamiento sí que está trabajando en dos de los inmuebles, gemelos y que albergarán una sede de la Universidad Popular y una sala para actividades culturales, aunque no hay movimiento en las otras cuatro.

La apertura del parque se produjo a finales de diciembre y estos cinco meses se ha convertido sin duda en el lugar de encuentro de los vecinos de Ruzafa, además de otros barrios cercanos, por lo que fuentes vecinales insistieron en lo «adecuado de la instalación de las cámaras de vigilancia». En el caso del viejo cauce, también se cuenta con un dispositivo para el reconocimiento de matrículas, dado que se han dado casos de conductores no autorizados que entran en la zona verde por alguna de las rampas.

El Parque Central cuenta con una valla de 1,80 metros que separa el jardín de la vía pública, mientras que en la parte que limita con las vías del ferrocarril la altura es mayor por la seguridad de las instalaciones que llevan a la estación del Norte.