Los comercios de las calles tomadas por manteros pagan hasta 4.000 euros de IBI

Varios manteros en la calle Calabazas./Jesús Signes
Varios manteros en la calle Calabazas. / Jesús Signes

El grupo municipal de Ciudadanos critica la pasividad del Ayuntamiento ante la venta ilegal que prolifera en el centro

Isabel Domingo
ISABEL DOMINGOValencia

Diez millones de euros. Es la cantidad extra que ingresó el Ayuntamiento de Valencia por la subida del recibo del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) a 5.000 negocios en 2016, una decisión envuelta en la polémica y muy criticada por los grupos de la oposición debido a la diferenciación sobre los comercios, restaurantes y otras actividades que sufrieron el incremento -de casi un 40%- con el argumento de que generaban más ingresos que el resto.

Ahora, a esa presión fiscal que el gobierno municipal de Joan Ribó ha decidido mantener en ejercicios posteriores, se suma la competencia desleal que supone la proliferación de la venta ilegal, mediante la fórmula del conocido como el top manta, en las calles más comerciales del cap i casal. No sólo en sábado por la tarde sino «a cualquier hora y con productos similares a las que se encuentran en los comercios de alrededor», apuntó ayer el presidente de la Asociación de comerciantes del centro histórico y el Ensanche y de Cecoval, Rafael Torres.

Una proliferación de manteros que, en el caso del centro, se concentra especialmente en calles como Convento Santa Clara, paseo de Ruzafa, Ribera, Juan de Austria y las plazas del Mercado y la Reina, además de ocasionalmente en la plaza de la Virgen. Vías en las que, además, los comerciantes abonan recibos de hasta 4.000 euros, según ha denunciado el grupo municipal de Ciudadanos.

«Es injusto que Ribó aumente los impuestos a los que cumplen las ordenanzas», dice Giner

Así consta en la respuesta que el Ayuntamiento, en concreto la Concejalía de Hacienda, facilitó a esta formación en respuesta a varias preguntas formuladas en el último pleno. Es el caso, por ejemplo, del importe medio de un recibo del IBI correspondiente al ejercicio de 2018 en el paseo de Ruzafa. En las calles Convento Santa Clara y Ribera y en la plaza de la Reina el pago oscila entre los 1.142 euros y los 1.497 euros, según la información a la que ha tenido acceso este periódico. Mientras, en Don Juan de Austria el cargo puede alcanzar los 2.499 euros.

«Los comerciantes que pagan los impuestos más altos de la ciudad sufren competencia desleal por parte de los vendedores ilegales. Es injusto que Ribó aumente los impuestos a los que cumplen con las ordenanzas de esta ciudad mientras permite sistemáticamente a los vendedores ilegales situarse en la puertas de los comercios legales», criticó el portavoz y concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Fernando Giner.

Las tiendas piden una comisión para atajar el problema

«No es un problema puntual. Sí, se acentúa en verano y en las zonas de costa pero se extiende a todo el año», aseguró ayer el presidente de la Asociación de Comerciantes del centro histórico y de Cecoval, Rafael Torres. «La pasividad de la administración ante los manteros es absoluta», lamentó. De ahí que, a través de las organizaciones Cecoval y Covaco, se vaya a impulsar una comisión o mesa de trabajo que permita analizar el que, actualmente, «es el problema más grave que acecha al comercio».

La intención es que participen las concejalías implicadas, como Licencias, Desarrollo Económico, Turismo o Protección Ciudadana, la Generalitat y la Policía Nacional para «tomar conciencia del problema, analizar los vacíos legales existentes e intentar solucionarlos, revisar si hay problemas de descoordinación y dejación de funciones y, sobre todo, exigirles voluntad política, es decir, que definan sus posiciones sobre los manteros», detalló Torres. Además, las propuestas se elevarán a la Confederación Española de Comercio para que, a su vez, se trasladen al Gobierno central.

También «queremos una campaña de concienciación a los ciudadanos para que sepan los riesgos de comprar productos ilegales».

«El pequeño propietario está siendo perjudicado por Ribó. No escucha sus problemas y, además, se le sube los impuestos. Es inaceptable que este ayuntamiento no proteja a los comerciantes que justamente pagan sus impuestos», añadió.

50 millones de pérdidas

Giner denunció la «total impunidad» de los manteros frente a «la impotencia que sufren los autónomos y pequeños empresarios, que están en situación de indefensión», con el perjuicio económico que conlleva. Según los cálculos del sector, el top manta en la Comunitat hace que los comercios dejen de ingresar cada año unos 50 millones.

El portavoz de la formación naranja lamentó que los manteros se coloquen frente a las puertas de los comercios y recordó que ya el pasado marzo su grupo presentó una moción para compensar las pérdidas que sufrieron los hosteleros en el centro durante las Fallas por motivos de seguridad y no fue aprobada. «La desafección de Ribó con los comerciantes es muy grave», remarcó Fernando Giner.

 

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