Colocan dos contenedores de obra junto a la fachada protegida de Santa Catalina

Los contenedores de obra situados junto a Santa Catalina, ayer mismo. / círculo por la defensa
Los contenedores de obra situados junto a Santa Catalina, ayer mismo. / círculo por la defensa

Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural denuncia que los obstáculos impiden la correcta observación del templo

ÁLEX SERRANO

valencia. La entidad Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural denunció ayer la presencia de dos contenedores de obra contra la fachada occidental de la Iglesia de Santa Catalina, en la plaza Lope de Vega. Las estructuras pertenecen a unos trabajos que se están efectuando en un edificio cerca de la Plaza Redonda, según ha podido saber LAS PROVINCIAS.

La entidad que dirige César Guardeño explica que la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano 4/1998 y sus posteriores modificaciones señalan en su artículo 38 que queda prohibida «la colocación de rótulos y carteles publicitarios, conducciones aparentes y elementos impropios en los espacios etnológicos, jardines históricos y en las fachadas y cubiertas de los monumentos, así como de todos aquellos elementos que menoscaben o impidan su adecuada apreciación o contemplación». La asociación explica que el área de protección libre de ocupación en torno al templo es de ocho metros con respecto a la fachada junto a la cual se han instalado los contenedores.

A través de las redes sociales Guardeño preguntó al Consistorio por el motivo por el que se ha autorizado la colocación de esos contenedores junto a la fachada, rodeados de una valla metálica. En el interior de ese recinto improvisado, por cierto, se llegó a aparcar ayer una motocicleta. El Ayuntamiento respondió que es la Junta Municipal de Distrito de Ciutat Vella quien da los permisos y que se iba a recabar información de la actuación. Eso ocurrió el martes. Ayer, no había respuesta y la situación continuaba igual.

No es la primera vez que hay polémica con respecto a los elementos instalados en el entorno del templo, que data del siglo XIII aunque ha tenido múltiples modificaciones a lo largo de la Historia (la más importante cuando en el siglo XVI se levantó la torre campanario). En Fallas, por ejemplo, ha habido críticas por la colocación de barras de bar junto al templo. En 2017, sin ir más lejos, la concejalía de Cultura advirtió de que no iba a tolerar puestos como el que se colocó aquel año y en 2018 el botellón en los alrededores de la Lonja ha llegado incluso al entorno de este templo situado junto a la plaza de la Reina.