Los coches de alquiler inician otra crisis en el Consistorio

P. M.

valencia. Días después de que surgiera la enésima crisis por diferencias de criterios en el gobierno municipal, a cuenta de la construcción de 1.345 viviendas en Benimaclet, las discrepancias se han producido ahora a cuenta del alquiler de coches eléctricos en la calle. El responsable de la empresa Cargreen, Alejandro Villamuera, criticó ayer el bloqueo por parte de las concejalías gestionadas por Compromís, Movilidad y Dominio Público, a la puesta en marcha de un programa piloto con medio centenar de coches durante seis meses, lo que estaba acordado con las delegaciones de Desarrollo Económico y Hacienda, con ediles socialistas.

«No necesitamos ningún permiso para circular porque funcionamos igual que las motos de alquiler, aunque queremos hacer todo bien», señaló sobre las autorizaciones para operar en la vía pública. La premisa es que el Consistorio permita una fórmula para que los usuarios de estos coches aparquen en la zona ORA sin tener que realizar abonos.

La estimación de la empresa es pagar al Ayuntamiento 360 euros por vehículo y año, a modo de tasa por la ocupación del estacionamiento y compensación de la zona ORA. No obstante, esta no se puede aplicar hasta que la concejalía de Movilidad emita un informe sobre el número máximo de vehículos eléctricos de alquiler que pueden operar en Valencia. La medida incluye las motos y los patinetes. Esto es lo que no se ha producido todavía, ni siquiera el visto bueno al proyecto piloto que ofrece Cargreen.

Villamuera dijo por último que después de esperar once meses, «el músculo financiero se acaba», al igual que las ganas de trabajar en Valencia. La firma ha enviado al gobierno municipal cómo se gestiona este alquiler en otras ciudades.