Las caravanas toman la Malvarrosa pese a la prohibición de la ordenanza

Algunas caravanas aparcadas junto al paseo marítimo de la Malvarrosa./Damián Torres
Algunas caravanas aparcadas junto al paseo marítimo de la Malvarrosa. / Damián Torres

Decenas de veraneantes aparcan en el paseo marítimo y los hosteleros lamentan los problemas de estacionamiento que causan los vehículos

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Se trata de una imagen repetida verano tras verano. Decenas de caravanas acampan al final del paseo marítimo, en el barrio de Malvarrosa, ante las quejas de vecinos y hosteleros de la zona, según ha podido comprobar este diario.

Un simple paseo por el final del paseo demuestra que son decenas las autocaravanas aparcadas en ese tramo de la calle Pavía. Y es así pese a que la ordenanza de circulación del Ayuntamiento de Valencia es clara en su artículo 59, que prohíbe el estacionamiento «a caravanas o similares que se pretendan utilizar como lugar habitable» y a «autocaravanas por tiempo superior a 24 horas».

El incumplimiento de esta norma se considerará como infracción leve sancionable con multa de hasta 750 euros si los hechos se mantienen por periodo máximo de 1 mes, como infracción grave si el estacionamiento se mantiene en más de 1 mes y serán sancionada con multa de hasta 1.500 € y como infracción muy grave cuando por las circunstancias concurrentes constatadas en las denuncias de los agentes de la autoridad, inspectores o informes técnicos, afecten de manera grave a la seguridad de los viandante, del tráfico en general o al normal funcionamiento de un servicio público o entrañen un especial riesgo, peligro o gravedad y serán sancionadas con multa de hasta 3.000 euros.

Según los hosteleros de la zona, el problema no es tanto los visitantes como los aparcamientos que ocupan. Así lo asegura Santiago Gómez, de Casa Isabel, que indica que los veraneantes que acuden a la playa con autocaravanas «no aparcan en batería sino en cordón y ocupan cuatro o cinco plazas». Así se evita, explica Gómez, la habitual rotación en el estacionamiento cercano a la playa, lo que habitualmente favorece la llegada a los restaurantes de la costa. «Normalmente la gente viene, come o se va a la playa y se va, y luego viene otro. Si hay una autocaravana que se queda todo el fin de semana, hay mucha gente que no puede aparcar», lamenta Gómez.

Este hostelero de la zona explica que cuando avisan a la Policía Local, los agentes explican que no pueden multar porque no está prohibido aparcar. Gómez propone una zona especial para estacionamiento de autocaravanas cerca de la playa de la Patacona para facilitar este tipo de turismo y, además, reducir las dificultades de aparcamiento para quien acude a la playa. Los hosteleros reconocen que estos turistas también les hacen gasto a ellos.

El concejal de Ciudadanos Narciso Estellés cree que habría que pedir «señales para que los turistas sepan lo que hay y la Policía Local pueda llevar a cabo su trabajo en mejores circunstancias». Ya en mayo del pasado año, los hosteleros denunciaron el estacionamiento de autocaravanas en la zona cercana a la playa, una costumbre creciente desde hace años y que reduce el estacionamiento para sus clientes y los bañistas que acuden a la playa de la Malvarrosa.