Las cámaras para vigilar siete monumentos, en el limbo al año y medio del acuerdo

La hoja de la puerta incendiada el pasado febrero en las Torres de Serranos. / j. j. monzó
La hoja de la puerta incendiada el pasado febrero en las Torres de Serranos. / j. j. monzó

La puerta de las Torres de Serranos dañada en un incendio intencionado en febrero sigue pendiente de rehabilitación

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

valencia. El 13 de enero de 2018 se acordó colocar cámaras de vigilancia en siete museos y monumentos, tras una reunión entre el Ayuntamiento y la Generalitat con motivo del incremento de actos vandálicos. A día de ayer, camino ya de los dos años, todavía no ha salido a contratación la colocación de los 43 dispositivos, presupuestados en algo más de medio millón de euros.

El último paso dado por el gobierno municipal fue el pasado 13 de mayo, cuando se aprobó el proyecto técnico de una inversión considerada «esencial» por asociaciones de vecinos y defensores de la conservación del patrimonio. El documento está listo tras numerosos debates acerca de la ubicación y modo de funcionamiento de las cámaras, que protegerán la Lonja, las Torres de Serranos, las Torres de Quart, las Atarazanas, el Almudín, el Palau de Cervelló y el Museo de la Ciudad, que han sufrido numerosos actos de vandalismo.

Uno de los más llamativos ocurrió el 10 de febrero al tratar unos desconocidos de incendiar el portalón de las Torres de Serranos. La rápida intervención del empleado de un bar cercano impidió que el siniestro fuera a mayores, aunque las huellas del fuego todavía permanecen.

Los datos

Comerciantes.
La asociación del centro histórico y Ciutat Vella han pedido la colocación de cámaras en las calles más turísticas.
Normativa.
La legislación es muy estricta al autorizar la videovigilancia al contemplar aspectos como el derecho a la intimidad.
Ubicación.
El proyecto pendiente es más complejo al tratarse de monumentos declarados Bien de Interés Cultural, que requieren de protección patrimonial.

Esto fue criticado ayer por la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio, al considerar que un semestre después «no es de recibo que no se haya restaurado una parte del Bien de Interés Cultural». El portalón permanece ahora cogido a la pared con una cadena metálica.

El ejemplo de lo que ocurre en Serranos puede «extenderse a otros monumentos, donde hay una falta evidente de mantenimiento. Las pintadas, restos de botellón y degradación de la piedra ha sido denunciado varias veces. Tan lejos como esa semana, la misma entidad difundía la imagen de un matorral que ha crecido entre las piedras sillares del puente de San José.

En cuanto a las cámaras de vigilancia, el proyecto cuenta ya con los permisos necesarios de la comisión que concede autorización para grabar en la vía pública. Estarán situadas en distintos emplazamientos: en las farolas del alumbrado público, en columnas nuevas, o en soportes instalados en los edificios protegidos, con el fin de minimizar las visibilidad de los edificios que son patrimonio cultural.

Lo ocurrido en Serranos pasó también en las Torres de Quart, aunque en este caso con daños más graves, al prender una puerta de madera por la presencia de un colchón y otros enseres de un indigente que dormía en el zaguán. El Consistorio sí que gestionó en este caso la reparación del mobiliario, que había resultado con un fuerte deterioro.

En el caso del portalón de Serranos, el gobierno municipal no aclaró ayer cuándo procederá a las reparaciones. En caso también de que el concurso de las videocámaras salga adelante en la primera junta de gobierno a la vuelta de las vacaciones estivales, la instalación no comenzará antes de navidades.

La colocación de este sistema de seguridad se ha demostrado como muy complejo. El Consistorio ha anunciado también la puesta en funcionamiento de unas cámaras de reconocimiento de matrículas en varias calles de acceso al centro histórico, sin que se sepa nada más que la aprobación del proyecto.