El Cabanyal califica de «fiasco» la gestión de Ribó en la zona degradada

Una de las zonas del Cabanyal pendientes de rehabilitación, hace unos días. / irene marsilla
Una de las zonas del Cabanyal pendientes de rehabilitación, hace unos días. / irene marsilla

Las dos asociaciones vecinales afirman que este verano ha sido «el peor desde 1998» por los problemas de convivencia en el barrio

P. MORENO VALENCIA.

Que los ánimos vecinales en el Cabanyal y el Canyamelar están caldeados, nadie lo duda. La invitación de la concejalía de Igualdad a las entidades para que asistan el próximo martes a una nueva reunión sobre el llamado decálogo de convivencia ha vuelto a destapar las críticas de los residentes por la lentitud en la gestión del Consistorio en recuperar el barrio, sobre todo en materia de vivienda y cumplimiento de ordenanzas.

En este caso ha sido un comunicado conjunto de la asociación de vecinos y la plataforma Salvem el Cabanyal. Tras anunciar que acudirán al encuentro, donde el propósito es mejorar la convivencia con las familias de etnia gitana, señalaron que «eso no significa que demos nuestra adhesión a la política aplicada hasta ahora. Las actuaciones políticas que deben acompañar al documento no han sido consensuadas en el proceso».

Es más, aseguran que «no nos animan las experiencias vividas hasta ahora. Las reuniones de preparación de la mediación para la convivencia en la biblioteca de la calle de la Reina han sido un rotundo fiasco. Un año para un caso de mediación fracasado podría ser el resumen». Hablan también de que «por la traumática situación vivida en nuestras calles los últimos meses, no se han tenido en cuenta las sugerencias de las asociaciones firmantes, empezando por que se hicieran cumplir las ordenanzas, por lo menos como en el caso de los patinetes».

El PP denuncia que el gobierno municipal sólo ha ejecutado un 1% de las inversiones previstas Los residentes cuestionan la estrategia del tripartito para hacer cumplir las ordenanzas en la zona

«Desgraciadamente tenemos que hablar hasta este momento de fracaso. La prueba fundamental está en que la situación al Cabanyal- Canyamelar se sigue deteriorando día a día. Este verano lo recordaremos como uno de los peores desde 1998», afirmaron, para subrayar que el decálogo «no debería convertirse en un simple instrumento para conseguir adhesiones, sino ir acompañado del compromiso público de hacer cumplir las ordenanzas».

El concejal del grupo popular Alfonso Novo denunció por su parte que de los 13.774.036 euros presupuestados este para inversiones en el Cabanyal, a fecha de hoy sólo se han gastado 146.168 euros, lo que representa el 1,06% del total reservado en los presupuestos del Consistorio, al margen de lo que llega por el Plan Confianza y el ARRU.

«De las 12 delegaciones que tienen consignadas partidas en el presupuesto municipal, siete no se han gastado ni un euro. El bloqueo del Cabanyal y el malestar de sus vecinos es consecuencia de la desidia de Ribó y de su equipo de gobierno, y de las mentiras con las que llegaron a la alcaldía, paralizando el PEPRI cuando sabían que la mejor solución para el barrio, la más rápida y de mayor seguridad jurídica, pasaba por mantener en gran parte el plan con modificaciones puntuales».

Para Novo, la situación de abandono «en que se encuentra el Cabanyal-Canyamelar ha llegado a tal extremo que hasta los más fieles aliados políticos de Ribó comienzan a manifestar públicamente que se sienten defraudados y engañados por quienes falsamente les prometieron que impulsarían la rehabilitación de la zona».

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