El blindaje de la fiesta de Xirivella evita altercados

J. A. M.VALENCIA.

Un simple conato de pelea, pero que se saldó sin heridos y con la dispersión de sus participantes. No hubo más. El blindaje policial de la Nit de Les Figues de Xirivella impidió ayer que se produjeran altercados pese a la enorme concentración de público.

Acudieron unas 10.000 personas que disfrutaron de la discomóvil y otros actos festivos hasta las seis de la madrugada. La vigilancia fue considerable, el mayor dispositivo de la historia de las fiestas: fueron más de cincuenta agentes entre policías locales, policías nacionales de la Comisaría de Xirivella y unidades UPR (antidisturbios) de la Policía Nacional.

Lo que fue inevitable fueron las borracheras. Cruz Roja atendió ocho intoxicaciones etílicas de jóvenes asistentes. En dos de estos auxilios, fue necesario el traslado a hospital. El alcalde, Michel Montaner, agradeció ayer «la entrega e implicación de la Policía Local y el gran apoyo de la Delegación del Gobierno». En opinión de Montaner, «el despliegue de seguridad fue decisivo para garantizar la paz de nuestra noche más festiva».

En las fiestas de Moncada se vivió un momento de tensión antes del concierto de Carlos Baute que, finalmente, tuvo que ser suspendido a causa de la lluvia. Dos hombres fueron reducidos en la calle por agentes de la Policía Local y la Guardia Civil después de que se resistieran en una identificación.

Uno de los agentes tuvo que exhibir su arma reglamentaria para lograr que depusieran su actitud violenta. Además, uno de los sospechosos portaba un machete en la mochila en las inmediaciones de la zona del concierto. Según fuentes municipales, acabaron detenidos por un presunto delito de desobediencia.