El Ayuntamiento se gasta 6,4 millones en contratos menores en siete meses

Pleno del Ayuntamiento de Valencia en una imagen de archivo. / manuel molines
Pleno del Ayuntamiento de Valencia en una imagen de archivo. / manuel molines

El PP denuncia que el Consistorio ha adjudicado a dedo más de 1.300 servicios pese al Plan Anual de Contrato Financiero

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Pese a los continuos reparos de Intervención, del servicio fiscal general gasto del Consistorio e incluso de la concejalía de Hacienda que dirige Ramón Vilar, los compañeros del edil socialista parecen desoír los consejos del encargado de las cuentas. El contrato menor sigue siendo una de las opciones preferidas por los concejales para adjudicar obras o servicios. Hasta el 31 de julio, según datos ofrecidos ayer por el PP y extraídos del Portal de Transparencia municipal, se habían firmado 1.344 contratos a dedo, lo que suponía el gasto de 6,4 millones de euros. Este tipo de adjudicaciones no necesitan publicidad, ni optan varias empresas: el concejal decide qué mercantil realizará el servicio sin dar más explicaciones.

La 'pelea' del PP contra esta forma de proceder por parte del tripartito el pasado mandato y el binomio Compromís-PSPV en esta recién estrenada legislatura viene de lejos. Las denuncias se han repetido de manera sistémica. El pasado año, de hecho, se adjudicaron un total de 2.801 contratos menores por un valor total de 14,9 millones de euros. Todo ello pese a que en julio de 2016, el concejal Vilar indicara que iba a acelerar los trámites para hacer «menos laxas» las condiciones en que pueden llevarse a cabo «métodos de contratación irregulares», debido al aumento de los contratos a dedo, fórmula pensada para servicios y obras de carácter excepcional. Lo hizo tras aprobarse una moción de Ciudadanos dirigida a incrementar el control sobre estas situaciones.

Catalá cree que Compromís y el PSPV «no garantizan la igualdad entre las empresas»

La portavoz del grupo municipal popular, María José Catalá, lamentó ayer que en el Consistorio, Compromís y PSPV «mantengan los contratos menores como su principal herramienta de gestión, desoyendo las recomendaciones de la Intervención General y la Agencia Antifraude, que les han advertido que esta práctica abusiva de contratación debe finalizar porque contradice al Ley de Contratos del Sector Público». Catalá denunció que el Plan Anual de Control Financiero para 2019, elaborado por la Intervención General del Ayuntamiento de Valencia, determinaba como prioritario establecer un «control en los contratos menores». Catalá recordó que a lo largo del pasado mandato «Ribó y sus socios llegaron a otorgar 75 millones de euros a través de 16.000 contratos a dedo». Una práctica «poco transparente y que no garantiza la igualdad y pública concurrencia de las empresas», en opinión de la concejala. La portavoz del PP recordó también que el pasado mandato el gobierno de Ribó eliminó la fiscalización previa de los contratos menores de menos de 3.005 euros, «lo que les ha permitido abusar de una forma de contratación directa a dedo sin tener que pasar por un control previos de los técnicos».

Las cifras

1.344
contratos menores firmados por el Consistorio entre enero y julio de este año.
6,4
millones de euros gastados en contratos a dedo en apenas siete meses.
14,9
millones adjudicados en contratos menores durante todo 2018 según los datos del Consistorio.

Este mismo verano, la Intervención general del Consistorio afeó a la concejalía de Cultura Festiva que fraccionara los contratos de la carrozas para la Batalla de Flores de la Feria de Julio en 30 contratos distintos, uno por carroza. El montante económico de todas las carrozas asciende a 112.650 euros, pero se optó por hacerlo por separado y, así, por ejemplo, un contrato de una de las cuatro carrozas de Especial A se pagó a 12.100 euros; las seis de Especial B se presupuestaron cada una en 6000 euros; las diez carrozas ordinarias A se pagaron a 1.700 euros cada unidad y las diez de ordinaria B tuvieron un presupuesto por unidad de 1.125 euros. Intervención le dijo al concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, que se trataba de un gasto previsible y recurrente año tras año, por lo que no conviene recurrir a este tipo de contratos menores, que se han de reservar para cuestiones inesperadas que obliguen a una tramitación mucho más rápida.

Intervención afeó a Fuset en julio que troceara las carrozas de la Batalla de Flores en 30 expedientes

En el informe del Ayuntamiento se indicaba que «la necesidad a satisfacer con el contrato proyectado se repite ejercicio tras ejercicio, teniendo un carácter periódico y perfectamente previsible, para cuya atención no cabe el recurso a la contratación menor».