El Ayuntamiento de Valencia estudia subir el recibo del agua para construir más colectores

Visita de obras a una galería del colector norte. / irene marsilla
Visita de obras a una galería del colector norte. / irene marsilla

Ribó tramita un préstamo de 81 millones de euros en el Banco Europeo de Inversiones y necesita la misma cantidad para que se lo concedan

P. MORENO

Completar la red de colectores de Valencia, con sus correspondientes depósitos de tormentas y redes secundarias, cuesta 162 millones de euros. Esa cifra es conocida desde que se empezó a tramitar un préstamo ante el Banco Europeo de Inversiones en el anterior mandato. El crédito cubre hasta el 50% de las obras y el resto debe salir del propio Ayuntamiento, que se plantea por este motivo una subida de la tasa de alcantarillado.

La decisión no está tomada, indicaron ayer fuentes municipales, aunque la contemplan como inevitable debido a la imposibilidad de conseguir fondos de la Generalitat. «Se intentará, es una puerta que no cerramos, pero es muy difícil». El anterior concejal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, planificó las obras para un periodo que llegaba hasta 2035, aunque se considera decisivo convencer al banco europeo de que la financiación está más amarrada para el primer cuatrienio.

Hasta que esto suceda no podrá firmarse el crédito. La ampliación de los colectores fue anunciada por Sarrià en el marco de un congreso nacional de empresas del sector y todavía carece de presupuesto. La planificación sí está muy adelantada y tiene su origen en los problemas surgidos estos años en el colector norte, donde se extrajeron miles de toneladas de toallitas higiénicas y otros residuos.

La decisión debe tomarse en septiembre antes de que se aprueben las ordenanzas fiscales

Sólo en esta limpieza, el Consistorio desembolsó diez millones de euros, aunque los 162 millones servirán para nuevas infraestructuras. En el último pleno se aprobó una modificación de créditos de 2,3 millones de euros, recordó ayer el portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, quien subrayó la grave situación que plantean los técnicos municipales en la memoria justificativa del expediente, donde se apunta incluso a la posibilidad de responsabilidades penales.

El recibo del agua está dividido en seis apartados. Los dos primeros corresponden a ingresos para la empresa Emivasa, que se encarga del suministro de agua potable. La Confederación Hidrográfica del Júcar tiene también un canon que se lleva, mientras que ocurre lo mismo con la Generalitat y la Entidad Metropolitana de Residuos. Esta última sirve en realidad para financiar el tratamiento de la basura.

El sexto apartado incluye la tasa que ingresa el Consistorio. Sirva como ejemplo que en un recibo donde figura un consumo de 35 metros cúbicos en dos meses, lo primero asciende a poco más de diez euros. ¿Cuánto aumentará para afrontar una parte del pago de los nuevos colectores y depósitos?

Las mismas fuentes no precisaron la cantidad, aunque indicaron que la media podría estar en un euro al mes, es decir, un par de euros en cada recibo. Otras apuntaron a un porcentaje que llegaría al 3%, aunque estos aspectos están pendientes de sendos informes del Ciclo Integral del Agua y Hacienda.

En todo caso, la decisión debería tomarte antes de que finalice septiembre, dado que en el pleno de ese mes es cuando se votan las ordenanzas fiscales para su exposición al público. Serviría igualmente para mostrar al Banco Europeo de Inversiones la voluntad de afrontar la ampliación de la red de colectores.

La parte principal consiste en la construcción de depósitos de tormentas y la finalización de la red de saneamiento en la desembocadura del viejo cauce, junto al nuevo barrio del Grao.