El Ayuntamiento escenifica un acuerdo en el PAI del Grao pese a las disputas

Uno de los tramos del entorno del circuito urbano de la Fórmula 1. / jesús signes
Uno de los tramos del entorno del circuito urbano de la Fórmula 1. / jesús signes

La anchura del antiguo cauce será de 135 metros y se pedirá a Fomento el soterramiento de las vías, aunque ValC quiere que el Consistorio asuma el coste del proyecto

ISABEL DOMINGO VALENCIA.

Fumata blanca en el tripartito municipal sobre el PAI del Grao. O, por lo menos, es lo que ayer escenificó el Ayuntamiento de Valencia tras la reunión de la junta de portavoces en la que se trató un tema (el planeamiento urbanístico del nuevo barrio del Grao) que se había convertido en motivo de discrepancia entre Compromís, PSPV y València en Comú (ValC) a pesar de que el alcalde, Joan Ribó, las calificó de «serpiente de verano».

Así, aspectos cuestionados como la anchura que quedará en el tramo del viejo cauce, el soterramiento de las vías de Serrería, la situación de los edificios de la Guardia Civil y la Conselleria de Agricultura o los viales del circuito de la Fórmula 1 se abordaron en la reunión en la que se pactaron una serie de mínimos para dar luz verde al proyecto. Fue el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, el encargado de explicar a sus socios de gobierno los pormenores de la propuesta encargada por Aumsa y que se conoció a finales de agosto, cuando se produjo el cruce de declaraciones entre Ribó y los concejales Giuseppe Grezzi, Sandra Gómez y el propio Sarrià.

Si a Ribó no le convencía que no se respetaran los 145 metros que tenía el río antes de que se ejecutaran las obras del circuito urbano, los grupos acordaron garantizar un ancho similar al resto del jardín del Turia, lo que supondrá llegar a unos 135 metros, «que es la misma que hay en la zona del Museo San Pío V», explicó el responsable de Urbanismo. De esta forma se podrá mantener la parte del circuito que se aprovecha como viales para la futura urbanización y el Consistorio no tendría que devolver a la Generalitat los 40 millones del coste de estas obras si optaba por suprimirlos.

Asimismo, se consultará de nuevo a la Guardia Civil y a la Generalitat sobre los inmuebles que tienen en la zona afectada por el PAI. «Ya mostraron su voluntad de no permanecer pero, aún así, volveremos a tramitar la consulta», detalló el concejal socialista, que recordó que su derribo (no cuentan con ningún grado de protección) permitirá ganar espacio para zonas verdes.

El tercer punto abordado fue el soterramiento de las vías de Serrería, pendiente desde hace años por parte del Ministerio de Fomento y donde Adif presentó el año pasado sus tres propuestas de ejecución. El alcalde, en sus críticas al PAI del Grao, rechazó que esta infraestructura no estuviera incluida, por lo que Sarrià insistió ayer en que corresponde a Adif «y, por tanto, no depende del desarrollo del sector del Grao».

En este sentido, los tres grupos municipales manifestaron su compromiso con el soterramiento y coincidieron en que hay que reclamarlo al Ministerio de Fomento. «Hay que hablar con el nuevo Gobierno para trasladarle la reivindicación de la ciudad», señaló el responsable de Urbanismo en el Ayuntamiento.

La propuesta acordada plantea reclamar ya que se liciten parte de esos trabajos, como la redacción del proyecto, en concreto para la denominada solución media, que supone cubrir las vías desde antes del río hasta el puente del tranvía (avenida Primo Yúfera). Por ello, se solicitará una reunión al departamento que dirige José Luis Ábalos.

Precisamente sobre la cuestión del soterramiento surgió una nueva discrepancia, esta vez desde València en Comú, apenas unas horas después de la conclusión del encuentro del tripartito. Mediante un comunicado, la formación que lidera la edil María Oliver, se descolgó de la petición y reclamó el soterramiento definitivo, y no provisional, de las vías en el plazo de diez años.

No sólo eso, sino que su coste (que podría rondar los 80 millones) debería asumirlo el Ayuntamiento, con una inversión del 0,75% del presupuesto anual. «Este es el tipo de grandes proyectos que necesita Valencia», remarcó la formación, que lo considera viable. Oliver también mostró sus dudas sobre las zonas verdes señaladas en el PAI al considerarlas «problemáticas».

Sin embargo, su compañero en el gobierno municipal, Vicent Sarrià, lo calificó de «poco realista» ya que esa inversión «bloquearía otras en los barrios de la ciudad». Al margen de que, a su juicio, esta operación ferroviaria debería ser asumida íntegramente por el Gobierno.

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