El Ayuntamiento aprueba la conexión del Museo de Bellas Artes con el jardín de Viveros

El jardín de Viveros, junto al Museo de Bellas Artes. / j. signes
El jardín de Viveros, junto al Museo de Bellas Artes. / j. signes

La valla será derribada y en la zona de transición se levantará un jardín de esculturas, aunque la inversión depende del Ministerio de Cultura

PACO MORENO VALENCIA.

Visto bueno de todos los servicios municipales a uno de los trámites más importantes del proyecto de conexión del Museo de Bellas Artes con el parque de Viveros a través de un jardín de esculturas. El Ayuntamiento aprobó ayer el informe ambiental y territorial para modificar el Plan General y que una serie de parcelas calificadas como zona verde se dediquen a este fin. Todavía quedan más pasos administrativos, aunque este documento era decisivo para pulsar la viabilidad del proyecto y la presentación de alegaciones.

La inversión debe ser acometida por el Ministerio de Cultura, que de momento no apunta plazos en este expediente, a la espera de su autorización final. La única alegación en contra, desestimada por los técnicos, ha sido la presentada por la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, en descuerdo con la eliminación del vallado propuesto porque «aumenta la posibilidad de robo en el museo». También se muestran contrarios a que se cedan espacios actuales del museo como viales abiertos al público, ya que «hacen funciones de plazas de aparcamiento y de acceso a los grupos de visita».

El último argumento de esta alegación es la pretensión de que «se dote de mayor edificabilidad a la actual parcela del museo para implantar áreas de didáctica, almacenes, tienda, cafetería, restaurante, salas de exposiciones arqueológicas y de esculturas», entre otros, además de rechazar que en esta fase se haga el trasvase de propiedad con la cesión de los espacios libres del museo a cambio del Jardín de las Esculturas.

La respuesta del Ayuntamiento sobre el mantenimiento de la valla que limita las parcelas con Viveros es que «existen otras medidas de vigilancia y seguridad tendentes a impedir el robo en el museo mucho más eficaces y menor impacto visual. Muchos museos de primer rango carecen de todo vallado, y no por ello resulta mermada la seguridad de sus instalaciones».

También responden a la negativa a ceder espacios actuales del museo como viales abiertos al público. «El uso ciudadano de estos espacios es una de las mayores fundamentaciones de la mejora del interés público en la que se basa esta modificación puntual». Por último, comentan que la petición de mayor edificabilidad para nuevas actividades, «ya está implantada en el espacio actual del museo; y debiera ser el Ministerio de Cultura el que propusiese una ampliación de sus instalaciones», lo que en el documento aprobado ayer no se plantea.

La evaluación ambiental tendrá una vigencia de cuatro años. Antes, el Ministerio debe completar el resto de trámites y pedir la licencia de obras. Los terrenos se encuentran ocupados por unas antiguas caballerizas, además de viveros en desuso de los Jardines del Real. El Consistorio ya amplió la zona verde hacia las calles Pintor Genaro Lahuerta y Vuelta del Ruiseñor, con lo que esta fase supondría la recuperación definitiva del entorno de la principal pinacoteca de la ciudad.

El acuerdo con el Ministerio de Cultura se remonta a mediados de 2017 y para ello se necesita la modificación del Plan General, con el cambio de usos y propiedades. Los servicios municipales han recordado entre otras cuestiones que las calles deben ser peatonales, salvo vehículos autorizados, y que todavía queda un pozo en servicio para los jardines de Viveros en la zona que se cederá. Por parte del Gobierno, se matiza que el jardín de las esculturas estará abierto al primero, salvo que requiera el cierre temporal por alguna actividad.

 

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