La autorización definitiva de la ZAS impedirá abrir más locales de ocio en el Carmen

Hosteleros critican la reducción de horarios y anuncian protestas el recorte de empleos al afectar a las terrazas

P. MORENO VALENCIA.

La aprobación de las medidas definitivas de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el barrio del Carmen ayer en el pleno supone la prohibición de abrir nuevos locales de ocio en esta parte del centro histórico, una vez que el Ayuntamiento ha mantenido las restricciones vigentes con la declaración provisional de 2013. Es más, como dijo la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, si «una medición sola supera los 65 decibelios, seguirá habiendo ZAS».

La decisión adoptada en el pleno ha generado una amplia polémica por parte los hosteleros, que han llegado a unirse en una plataforma de las distintas ZAS de Valencia (zonas con limitaciones de licencias y restricciones de horarios de cierre) y cuyos representantes se reunirán hoy para fijar con seguridad una serie de acciones de protesta.

Por otro lado, han generado el apoyo de algunas asociaciones vecinales de la zona, presentes ayer en el hemiciclo para adherirse a la iniciativa, que supone la reducción en media hora del horario de cierre de las terrazas. Esto, según los hosteleros, pone en riesgo 150 empleos al dificultar el último servicio de cenas y la sobremesa posterior. Los locales tendrán que retirar las mesas y sillas a las doce y media de la noche.

La Federación de Vecinos lamenta que en todos los casos se haya recurrido a los recursos judiciales

Gemma Piqué, de la asociación empresarial Albarca, demandó «una policía en la calle controlando las malas prácticas si se da el caso de la ciudadanía, campañas de concienciación (en todos los locales y en la calle), políticas educativas para concienciar a los jóvenes».

«De repente nos hemos encontrado con una tramitación de las medidas definitivas de la ZAS, que se lleva a cabo a espaldas de los sectores implicados, sin un diálogo ni una coherencia mínima. Pasando por alto las más de cien alegaciones presentadas por vecinos, comercios y locales del barrio», señaló.

Por su parte, Antonio Cassola, representante de la Federación de Vecinos, afirmó que «al igual que hoy en el Carmen, antes otros barrios se han visto enfrentados al mismo problema, y hasta ahora han tenido que ser los jueces quienes recordaran a la Administración su obligación de regular el terrible impacto que el actual modelo de ocio tiene en la vida cotidiana de sus vecinos».

La medida contó con el rechazo de Ciudadanos, al considerar el concejal de esta formación José María Bravo que son necesarios más estudios de contaminación acústica, así como con la abstención del grupo popular, al indicar la edil Lourdes Bernal que ha faltado consenso para evitar generar conflictos entre vecinos y hosteleros, lo que al final ha sucedido en el Carmen.