Joan Ribó se lava las manos en la polémica del mural de Valencia a favor de los condenados de Alsasua

Un hombre borra el mural con pintura blanca, ayer por la mañana. / damián torres
Un hombre borra el mural con pintura blanca, ayer por la mañana. / damián torres

La Policía Nacional interviene para evitar el borrado de parte de la pintura que enaltece la agresión a dos guardias civiles en Navarra

Á. SERRANO / L. SORIANO

En apenas un minuto despachó ayer el alcalde de Valencia, Joan Ribó, la polémica sobre el mural en defensa de los jóvenes condenados por atacar a dos guardias civiles en Alsasua que Elías Taño pintó junto al solar de Jesuitas el pasado domingo y que hoy ya no existe. «Es una cosa que se llama serpientes de verano a nivel informativo. Le ofrecimos una serie de muros y este artista ha hecho una pintura con la que no estamos ni de acuerdo ni en desacuerdo, pero respetamos la libertad de expresión», dijo el primer edil.

El alcalde señaló, asimismo, que ni apoya ni deja de apoyar lo que se decía en el mural, «igual que no apoyo ni dejo de apoyar cualquier muro de Valencia. Es una manifestación de un tipo de arte que está ahí», dijo. El primer edil señaló, además, que por el momento no hay motivo para retirarla, «aparte de que se han borrado determinadas cosas por otras personas que también tienen su derecho de intervenir en el espacio público, pues no hay más que decir», zanjó Ribó.

La polémica, sin embargo, está lejos de zanjarse. Durante la jornada del lunes varios ciudadanos anónimos se acercaron al mural para borrar el mensaje, y en la noche del lunes al martes también se intervino sobre la pared, que amaneció con pintadas firmadas por el Grup d'Acció Valencianista (GAV) como «som valencians, mai catalans». Además, en torno a las 12.30 horas decenas de personas se concentraron ayer en la gran vía Fernando el Católico para borrar el mural. Lo hicieron con pintura negra.

«Ni apoyo ni dejo de apoyar la pintura, como ni apoyo ni dejo de apoyar cualquier otra», dice Ribó

El momento tenso llegó cuando a las 13 horas Juan García Sentandreu, presidente de la Federación Coordinadora d'Entitats Culturals del Regne de Valéncia, intentó borrar el mural. La Policía Nacional intervino y le retuvo unos minutos, lo que provocó las iras de sus seguidores, que insultaron a los agentes de seguridad y a los periodistas que allí se encontraban.

Instantes más tarde llegó hasta la esquina del paseo de la Petxina con la gran vía un grupo del partido de extrema derecha España 2000, con su presidente, José Luis Roberto, al frente, que se dedicaron a pintar vítores franquistas, el nombre de su partido y la bandera de España en el muro.

Ordóñez acudirá al pleno

El mural ya no existe, pero eso no impedirá que la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, acuda mañana al pleno del Ayuntamiento de Valencia para apoyar la moción de Ciudadanos que exigía la retirada de la pintura.

La entidad envió sendas cartas al alcalde de Valencia, Joan Ribó, y a la consellera de Igualdad y Política Inclusiva de la Generalitat, Mónica Oltra, en las que critica que se hayan cedido espacios públicos para «la realización de murales a favor de los condenados por la brutal agresión» de Alsasua. Covite considera «muy grave» que las instituciones públicas se muestren «a favor de unas personas condenadas por la Audiencia Nacional por una agresión cuya gravedad ha quedado demostrada» y que hayan desatendido su petición, realizada el 25 de junio, de «evitar que esto suceda y de impedir que se consagre en las calles un discurso basado en el odio y la discriminación».

En esa línea, reclamó a Oltra que se pronuncie en torno a la campaña de acoso «que ha sufrido una de las mujeres víctimas de la agresión por el hecho de ser la pareja de un agente de la Guardia Civil, lo cual resulta discriminatorio y profundamente machista». El colectivo preguntó a preguntado a Oltra si apoya a «quienes pretendieron prohibir a una joven de 19 años tener una relación con quien ella decidiese» y ha recordado a la consejera que «la campaña de acoso hacia esta joven se inició en ese momento y ha resultado en que ella y su familia tengan que abandonar Alsasua por el ecosistema de odio que sufren ahí».

Covite criticó que las instituciones públicas valencianas «se hayan alineado con la izquierda abertzale, que ha politizado los hechos desde el primer momento y ha sido quien ha incitado esta brutal campaña de acoso». Desde el Consistorio, mientras tanto, insistieron en que ellos no han promovido el mural.

 

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