Aglomeraciones en el metro de Valencia por la huelga

El metro de Valencia, esta mañana /MG
El metro de Valencia, esta mañana / MG

Los usuarios se quejan de los retrasos que han superado los cuarenta minutos de espera

MAR GUADALAJARAValencia

A la una y media del medio día en la estación de Ángel Guimerà, el trasiego de pasajeros ha sido el habitual. Pero los retrasos en los trenes causados por la huelga ya ocasionaban molestias a los usuarios de Metrovalencia. Pilar ha salido de la boca de la estación indignada por la espera. Ella venía de Benimaclet, un trayecto de cinco paradas que habitualmente hace en menos de diez minutos, pero asegura que ha tardado media hora en poder coger el metro, «iba llenísimo, la gente en Xátiva ha entrado como bestias empujando», explica la señora. «Llevo un sofoco», añade.

Una de las lineas más afectadas por los retrasos era la de Rafelbunyol, la línea 3 que cubre la zona universitaria. Algunos jóvenes que regresaban en plena época de exámenes han asegurado que, «es horrible, yo vengo de Facultats y no puedes entrar y si lo dejas pasar estás otra media hora esperando, es peor que en fallas», comenta Ana.

Igual que ella, cientos de estudiantes sufren la huelga de metro. Una joven que sale a toda prisa por los tornos, comentaba, «salimos de un examen y nos ha tocado esperar, mi amiga aún le queda una hora para poder coger el de Riba-roja y yo he perdido el bus que suelo coger aquí en Ángel Guimerà, así que me quedará otra hora de espera. Está fatal, es un agobio, la verdad».

Cuando el reloj marca las dos en punto, en el andén inferior de la estación Ángel Guimerà empieza ha aumentar la aglomeración de viajeros, entre aquellos que esperan y quienes bajan del metro se empiezan a generar retenciones y colapsos. La afluencia es cada vez más densa y los usuarios se manifiestan «hartos» por la huelga.

«Cada dos por tres convocan una, llevamos todo el año igual y ahora será en fallas, en vacaciones y no les van a hacer caso», dice Carmen con enfado. Asegura que a ella le afecta, «si voy a médico o tengo que recoger a mis nietos, es mi único medio de transporte».

La afluencia trenes es cada vez menor, pasan cada 15 o 20 minutos en una de las estaciones puente ente cinco de las líneas de la red de Metrovalencia.

Amparo debe ir hasta Loriguilla y sale de Rafelbunyol, «tengo que cogerlo a las 6 de la mañana y cuando hay huelga siempre llego tarde lo que me supone salir más tarde de trabajar. Como se ponen de acuerdo los metros y los trenes de cercanía, el retraso que me supone aún es mayor», dice mientras aprovecha para comer un bocadillo en la espera del transbordo. «Ese tiempo que yo pierdo, ellos no me lo van a pagar y es que no piensan que no están fastidiando a los usuarios», añade.

A las 14:20h los metros van repletos y en el andén solo se escucha el chirrido de las zapatillas y los tacones apresurados por coger el tren. Pero, «es imposible entrar, la gente va a empujones y me ha tocado esperar al siguiente, unos 20 minutos más», dice Andrea mirando las pantallas informativas. Ella es de la Pobla de Vallbona, estudia y trabaja en el centro de la ciudad. «Vengo a Ángel Guimerà a estudiar, pero ahora voy a Colon porque entro al trabajo y ya llego tarde». Para Andrea el servicio de metro es, «lo peor y no sólo cuando hay huelga, también habitualmente, yo salgo de trabajar a las nueve de la noche y no llego a casa hasta las 23h», explica.

El tiempo de espera marcado en las pantallas asciende, van aumentando los minutos de retraso de los trenes. Pero la gente continúa entrado a la estación y se encuentra con aquellos que salen. Las aglomeraciones han sido continuadas, sobre todo porque, «es hora punta y con la huelga es mucho peor», dice un usuario.