La EMT acusa los cambios de Grezzi

La EMT acusa los cambios de Grezzi
LP

Usuarios de las líneas más impuntuales critican el aumento del tráfico y el incumplimiento de las frecuencias

ÁLEX SERRANO y LAURA CHIRIVELLA

Perdidos en tiempos que no se cumplen y frecuencias que se alargan irremisiblemente, buena parte de los usuarios de la red de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) del Ayuntamiento de Valencia sufren en sus propias carnes los retrasos en decenas de líneas, tal como contó este diario esta misma semana. LAS PROVINCIAS ha comprobado in situ las frecuencias de algunas de las 17 líneas que sufren más retrasos de la ciudad y las ha cotejado con los horarios reales en que los buses han llegado a las paradas. No se cumplen.

Los conductores denuncian horarios difíciles de cumplir en el día a día

Se trata de recorridos entre el centro y el Marítimo, o por las grandes vías, o hacia la zona universitaria. o incluso entre Empalme y la estación del Cabanyal. Ni la novísima 99, creada el pasado verano durante una remodelación de líneas emprendida por el concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, que no dejó a casi nadie contento, se libra de los desajustes mientras los conductores denuncian horarios complicados de cumplir y un tráfico mucho más difícil sobre todo en el centro de la ciudad.

Viajeros de toda la red protestan por la poca fiabilidad de los tiempos de paso

El resultado de las encuestas a pie de parada arroja descontento y desconfianza en las frecuencias que marcan los autobuses. muchas de las cuales cambiaron el pasado mes para adaptarse al horario de verano. Un total de 17 líneas superan el 20% de retrasos. La EMT se ha visto obligada a intervenir en varias de ellas con refuerzos para que mantengan la frecuencia, mientras la empresa estudia una nueva remodelación de las líneas previo otro proceso participativo.

Línea 2

Un recorrido ralentizado porel tráfico en las grandes vías. La línea 2 es una de las más utilizadas de la red y una de las que más retrasos acumula. Sus usuarios tienen claro que el motivo de la ralentización en el servicio es el aumento del tráfico sobre todo en las grandes vías, que la línea 2 recorre varias veces al día para unir la playa con el barrio de Campanar. «Siempre pasa lo mismo, las frecuencias no se cumplen», dice María Martínez tras esperar 13 minutos al autobús. «La cojo todos los días para ir a trabajar. Hoy voy un poco tarde pero veo que el problema no es sólo de la hora punta», comenta por su parte Jaime Garruño, que trabaja en la zona de la Marina de Valencia. La línea 2 es la segunda menos puntual de la red: un 26,52% de los autobuses de la 2 llegan tarde a la parada de regulación. Aunque la frecuencia de la línea debe ser de entre 7 y 10 minutos, la realidad es que no es extraño encontrarse dos autobuses seguidos y luego tener que esperar muchos minutos hasta el siguiente.

Línea 64

Esperas eternas hacia La Fe para miles de nuevos usuarios. La peculiaridad de la línea 64 es que une el norte de la ciudad con la Fe de Malilla y la estación Joaquín Sorolla. Es, por tanto, una de las más utilizadas por las personas mayores del norte, que siguen adscritas a la Fe como cuando estaba en Campanar, pese a que el hospital está en el sur de la urbe, a unos 45 minutos de recorrido en autobús. Las quejas entre los usuarios de la 64 son constantes. Angustias Gómez, una dicharachera mujer de 72 años, explica que no puede usar las frecuencias que marca el cartel de la parada para saber cuándo tiene que coger el bus para ir al hospital: «Nunca se cumplen, va muy mal». Otros usuarios de la misma línea lamentan, además, que antes tenían «otras opciones» para ir al enorme hospital de Malilla, pero ahora «o haces transbordo (con la 8 y la 99) o coges la 64, y es una de las más lentas. Tengo el bono Oro, cojo mucho bus y te lo aseguro», explica José Oroz, jubilado de 71 años.

Línea 8

Por la mañana cumple el horario pero no ocurre igual por la tarde. La línea 8 une los barrios de Malilla y la estación de autobuses de Valencia, convirtiéndose en una de las más frecuentadas por ser de las pocas que permite llegar hasta el nuevo hospital La Fe, aún así, se encuentra dentro del ranking de líneas con más retrasos del servicio público de autobuses de Valencia. Así lo corrobora Cristina Beltrán, una vecina de Valencia que frecuenta esta y otras líneas con asiduidad, que ha notado cómo los tiempos de espera se han dilatado, sobre todo dependiendo de la hora a la que coge el bus. Por su parte, Manuel Lorente, un hombre que habitualmente emplea el autobús como medio de transporte, asegura que por la mañana no tiene ningún problema a la hora de coger el bus, sin embargo, por la tarde la cosa cambia y los tiempos de espera se dilatan en exceso. Junto a ellos otros usuarios han manifestado aquellas cosas que podrían mejorar en este itinerario que por las mañanas cumple pero no por las tardes.

Línea 19

Las frecuencias irregulares confunden a los viajeros. Es la línea con más retrasos y la que más confunde a los viajeros de la EMT. Un 28,16% de los 19 llegan tarde a la parada inclumpliendo así el objetivo de puntualidad. Aunque no es el único problema que ven sus usuarios. Al parecer, las frecuencias de paso confunden a los pasajeros, ya que éstas pueden pasar de los 3 minutos a dilatarse hasta casi rozar el cuarto de hora. Una de sus usuarias habituales, Gloria León, asegura que ha tenido que dejar pasar más de una vez el bus o incluso, llegar a coger el de otra línea porque no cabía nadie más y los conductores ni siquiera realizan la parada al no poder cargar con más viajeros. Asimismo, afirma que muchos turistas emplean esta línea en concreto para ir a la playa por lo que aumentar la frecuencia de una forma ordenada sería una solución para una de las líneas más lentas y frecuentadas. «Esperemos que en verano con las líneas de refuerzo mejore la situación», asegura otra usuaria.

Línea 81

Una línea que se ha vuelto más lenta con el cambio de ruta. Es la principal línea que se utiliza para conectar el Marítimo con el Clínico y el centro de la ciudad. Por ello, se ha convertido en una de las más concurridas aunque no por ello exenta de problemas como algunas otras. Algunos usuarios afirman que a pesar de que va llena constantemente, la cosa no ha llegado a tanto como para tener que esperar al siguiente bus. Mucha gente baja en el Hospital Clínico, lo que permite a la línea respirar un poco durante el trayecto. N0 obstante, de lo que sí se quejan algunos pasajeros es de que los tiempos de espera no se corresponden con los que se indican en el panel. Así lo asegura Richard Albornoz. Por su parte, María, una usuaria habitual, cree que desde que el itinerario del 81 cambió, este se ha retrasado respecto a su predecesora. «Antes el recorrido era mucho más ágil que ahora o así lo percibo yo. Hay días que he llegado a esperar hasta 15 minutos para poder coger el bus», afirma Amparo Maestro.

Línea 99

El itinerario más largo y con más usuarios de todo el servicio. Desde el Palacio de Congresos hasta la Estación del Cabañal, la línea 99 cruza prácticamente todo el cap i casal de un extremo a otro. Este itinerario que anteriormente era abastecido por Metrorbital con su servicio, era uno de las más esperados por los usuarios de la EMT. Sin embargo, también ha resultado ser de los menos efectivos por su lentitud y la cantidad de gente que frecuenta la línea. «En mi caso no, pero en muchas paradas hemos visto cómo gente no ha podido coger el bus en su parada debido a que el aforo en el vehículo estaba completo y se queda esperando al siguiente», asegura Cristina Llopis, una joven universitaria que espera el bus cada día acompañada por sus amigos.. No obstante, las frecuencias también es otra problemática que lleva de cabeza a los usuarios habituales del 99, «los paneles de información no siempre informan adecuadamente sobre los tiempos de espera», afirma Ramón Cortés.