El cura de Pego impide procesionar en Semana Santa a una transexual

El sacerdote reveló esta prohibición alegando que «no se trataba de una situación muy adecuada para este tipo de actos»

B. ORTOLÀ

Pego. Sorprendidos se quedaron los feligreses de la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Pego cuando su párroco, José Daniel García, vetó a una joven vecina transexual a salir en las procesiones de Semana Santa vestida con el traje conocido en el municipio como 'manola'.

Según explicaron algunos parroquianos presentes en la homilía, el sacerdote reveló esta prohibición alegando que «no se trataba de una situación muy adecuada para este tipo de actos».

Una posición que ha dividido a los vecinos del municipio pegolino. La mayoría de ellos coinciden en calificar la decisión de «errónea y anticuada». Además, sustentan esta opinión en el hecho de que la joven ya participó el las procesiones del año pasado cuando ya había hecho pública su condición sexual.

Por ello, critican que se discrimine a esta vecina «mucho menos desde la iglesia que debería dar ejemplo, no se puede coaccionar la libertad de una persona». Algunos feligreses insisten en que «las corrientes procedentes desde el Vaticano no comulgan mucho con lo que se ha decidido en Pego».

Otro de los vecinos defendió a la afectada: «siempre que trate con respeto estos actos y a la gente que en ellos participan, nadie tiene porque faltarle al respeto, y si no la dejan salir en la procesión, lo están haciendo».

A pesar de los apoyos, otros creen que el párroco «ha obrado en consecuencia para evitar cualquier tipo de conflictos». Al igual que el sacerdote pegolino admiten que «no es lo más conveniente en una procesión».

Para otra vecina, la postura de la parroquia es «retrógrada» aunque también cuestiona «la necesidad de la joven en forzar las cosas, especialmente cuando hablamos de un colectivo tan cerrado como este».

Frente a toda esta polémica, la pegolina afectada por la decisión del cura afirma sentirse frustrada «por no dejarme participar en una celebración con tanta tradición en mi municipio y que siempre he respetado».

Reveló que por cuestiones laborales no podrá pasar la Semana Santa en Pego este año, aunque afirmó que está dispuesta a salir en próximas ediciones «tal y como lo he hecho en otras ocasiones».

Además matiza que el pasado año ya procesionó de manola junto a la cofradía que ha pertenecido durante muchos años y «no hubo ningún problema al respecto».

Para la joven, lo más molesto es que el párroco no le haya comunicado su postura, «cuando siempre que estoy en Pego voy a misa. El pasado domingo sin ir más lejos, me dio la comunión».

Por otro lado, recuerda que desde temprana edad ha participado en la vida parroquial, siendo incluso directora del coro y organista hasta que se trasladó a vivir a la ciudad condal, hace ahora siete años.

LAS PROVINCIAS intentó ayer ponerse en contacto con el cura para conocer su versión de los hechos pero no obtuvo respuesta al respecto.