El Cabanyal no logra despegar

Degradación.  Calle de la  Barraca, donde  hay muchas casas  en mal estado. /
Degradación. Calle de la Barraca, donde hay muchas casas en mal estado.

Las asociaciones vecinales, los comerciantes y los vendedores del mercado exigen medidas sociales para erradicar la bolsa de pobreza, eliminar la 'okupación' y atraer la inversión de particulares

LOLA SORIANOvalencia

El proyecto estrella del gobierno tripartito, la rehabilitación integral del Cabanyal, parece que no acaba de despegar después de un año del nuevo gobierno. Aunque nada más ganar las elecciones de 2015 los políticos anunciaron que iban a revertir la situación del barrio, que ha sufrido 24 años de degradación, la realidad es que la situación sigue en compás de espera.

En el Ayuntamiento de Valencia se aprobaron el viernes las bases para conceder ayudas a la rehabilitación de fachadas y elementos comunes de comunidades de propietarios, pero su aprobación definitiva llega ocho meses después del anuncio del alcalde, Joan Ribó.

coLECTIVOS DEL BARRIO

Se trata de un proyecto con el que se pretenden rehabilitar 300 viviendas con una inversión total de 12,79 millones de euros en tres años, de los que el 36% deberá ser costeado por los particulares.

En los próximos meses, tras el verano, comenzarán las obras de mejora de la red de colectores, que costarán 4,7 millones y se realizará el reasfaltado en calles como Barraca, Doctor Lluch y Mediterráneo, una actuación que precisará de un presupuesto de 7 millones de euros.

A pesar de estos anuncios, son muchos los vecinos que opinan a pie de calle que el tiempo administrativo de la burocracia es muy lento.

Los vecinos no dudan en expresar públicamente su impaciencia en las últimas semanas redes sociales, por ejemplo, el pasado 27 de junio, en la web de Salvem el Cabanyal se podía leer el siguiente mensaje: «No se pueden repetir las mismas promesas cinco veces en un año y acabar sin haber invertido un solo euro. Tenemos todo el derecho a ser críticos».

Otro mensaje recogido en la web de Salvem el Cabanyal decía: «Alguna explicación deben recibir los vecinos del Cabanyal por los 4 millones perdidos del Plan Confianza. Ya parece la transparencia del PP».

Y horas más tarde incluían una fotografía con una jeringuilla abandonada junto al parque de Lorenzo de la Flor y se apuntaba que «se multiplican las jeringuillas y las personas pinchándose en la calle».

Pero la esperada inversión para rehabilitar las viviendas que ya no se derribarán para abrir la avenida de Blasco Ibáñez no es el único tema que preocupa a los residentes, la ocupación ilegal por parte de gente marginal e incluso por 'okupas' con fines políticos se está cronificando, según reconocen los residentes.

«Tanto los vecinos como la policía estamos todo el día vigilando y pendientes de este problema. Me consta que la concejal de Protección Ciudadana, Sandra Gómez, se está preocupando personalmente del tema, pero esta gente que hace butrones de unas casas a otras se las saben todas y el tema acaba judicializándose», indica Pepa Dasí, presidenta vecinal.

Desde esta asociación vecinal aseguran que en este último año están más esperanzados y que confían en que el nuevo gobierno apueste por el Cabanyal, pero proponen que se actúe desde el punto de vista de Servicios Sociales. «Durante años dejaron que se metieran 'okupas' en las casas y no queremos un gheto. Tienen que hacerles seguimientos sociales y repartir la bolsa de pobreza por toda la ciudad», añade Dasí.

Desde la plataforma 'Sí volem', Amparo Moliner, opina que «si queremos que la gente invierta en el barrio, primero hay que dar soluciones sociales a la bolsa de pobreza, que se tiene que distribuir por toda la ciudad. Lo que pasa aquí no se permitiría en el centro de la ciudad», afirma el presidente del mercado del Cabanyal, Juan Faus.

Todos los colectivos consultados opinan que si se hubieran dado soluciones a los problemas sociales, ya se hubiera producido la inversión privada al Cabanyal.

Aviso de las urnas

Sobre los resultados de las elecciones del 26 de junio, donde el PP ha vuelto a ganar en las urnas del Cabanyal donde había perdido en las votaciones municipales de 2015, Moliner opina que «esto es un claro toque de aviso al gobierno local. Se han dormido. Dijeron que se iban a hacer cosas inmediatamente y no ha sido así».

Maribel Doménech también hace valoración de los resultados de las urnas en el Cabanyal y opina que a pesar de que el PP ha subido en votos, «si se suman los votos de todas las fuerzas de izquierdas, estas siguen ganando. Me alegro de que siga teniendo peso la izquierda porque el barrio necesita una oportunidad y con el PP no había ninguna».

Pepa Dasí, presidenta de la asociación Cabanyal-Canyamelar, en la misma línea que Doménech, opina que «en suma de votos sigue ganando la izquierda, pero desde luego, el resultado ha sido un toque de aviso para el nuevo gobierno local. Es un toque, en plan positivo, para que se espabilen».

Desde el mercado del Cabanyal, su presidente, Juan Faus, afirma que el resultado de las elecciones «tiene que verse como una llamada de atención. La gente quiere ver hechos, no titulares de prensa».

Francisco Ortega, presidente de los comerciantes del Marítimo, cree que puede deberse al «malestar de los vecinos. Les puede haber parecido que ha habido inactividad, pero creo que no es merecido porque cuesta planificar el proyecto».