El Gobierno insta al Ayuntamiento a usar el castellano en las señales de tráfico

El delegado envía un requerimiento por incumplir la ley y el Consistorio reprocha a Moragues que abra una batalla electoral

ISABEL DOMINGO

Nuevo frente abierto entre el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno, esta vez a cuenta de la nueva señalización viaria que ha colocado el Consistorio en el entorno de la Lonja para advertir de las restricciones de tráfico o en el Ensanche, relativa a la prohibición de aparcar las motos sobre las aceras.

En los dos casos se ha utilizado únicamente el valenciano para la leyenda de los carteles, un aspecto que contradice el artículo 56 de la Ley de Tráfico, que señala que «las indicaciones escritas de las señales se expresarán, al menos, en la lengua española oficial del Estado», es decir, en castellano, como denunciaron la pasada semana los sindicatos CSI-F y SPPLB advirtiendo de que las multas podrían anularse.

Ahora ha sido el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, quien ha anunciado el envío de un requerimiento al Ayuntamiento -se hizo ayer mismo- por el que insta a que las señales de tráfico se pongan también en castellano. Para Moragues «no se trata de un conflicto lingüístico, ya que nosotros fomentamos el uso del valenciano como lengua cooficial». Como recordó ayer el delegado, «hay un incumplimiento de la ley». E, insistió, «lo que tenemos que hacer es aplicar la Ley de Tráfico».

El requerimiento, que es el segundo que interpone la Delegación contra el tripartito tras el remitido el pasado abril cuando se colocó la bandera republicana en el balcón consistorial, da un plazo de un mes para corregir la actuación del gobierno municipal. En caso contrario, Moragues advirtió de que presentará un recurso contencioso-administrativo «para que sean los tribunales quienes decidan». Y volvió a insistir en que la Delegación está «para velar que se cumpla la ley en todos los ayuntamientos valencianos» y, en este caso, las indicaciones deberían figurar en castellano o en castellano y valenciano.

Aplicar el reglamento

Sin embargo, para el tripartito el anuncio de Moragues responde a intereses electorales debido a la cercanía de la campaña del 26 de junio. Fue el concejal de Gobierno Interior, Sergi Campillo, el encargado de responder al anuncio del requerimiento. Y lo hizo reprochando al delegado y al PP que se empeñen «en abrir nuevas batallas por la lengua, de una manera descaradamente electoralista, cuando la sociedad avanza», en referencia al pacto alcanzado por la Acadèmia Valenciana de la Llengua y la Real Acadèmia de Cultura Valenciana.

Campillo también echó mano de las infraestructuras para reprocharlo a Juan Carlos Moragues que se dedique «a perseguir si hay una, dos o tres señales en valenciano en la ciudad», en vez de preocuparse por exigir al Gobierno central infraestructuras como el túnel pasante o el soterramiento de las vías de Serrería.

No obstante, el edil, que ironizó con que el requerimiento estuviera escrito únicamente en castellano, avanzó que lo estudiarán y que pedirán un informe jurídico a los servicios municipales. Eso sí, remarcó que el equipo de gobierno se ha limitado a poner en marcha las medidas contempladas en el reglamento sobre el uso del valenciano aprobado por unanimidad en 1996 y publicado casi una década después en el BOP. Entre otras, el texto recoge que «los rótulos de la vía pública destinados a informar a los transeúntes, cuya elaboración sea competencia municipal, serán redactados preferentemente en valenciano» (artículo 17.3).

«Negativo para Valencia»

Su socio de gobierno, el PSPV, se pronunció en la misma línea sobre el requerimiento y su portavoz municipal, Joan Calabuig, criticó que sólo busque «tensionar a la población en un periodo preelectoral» porque «están fuera de juego» de cara al 26J. «Buscan divisiones en temas simbólicos y eso siempre es negativo para Valencia», dijo el también primer teniente de alcalde.

Para Calabuig es «normal y lógico» la instalación de señales únicamente en valenciano, si bien remarcó, como ya hizo la semana pasada cuando se desmarcó de la decisión, estar en contra de la «exclusión sistemática» del castellano en este tipo de indicaciones. Por ello, pidió «sentido común» en este tema y recordó que «el problema histórico lo tiene el idioma valenciano por su marginación en la sociedad».