El Centro de la Mujer de Valencia rechazó a un becario de la Universitat por ser hombre

Un hombre pasa por delante del Centro Municipal de la Mujer de Valencia. :: manuel molines/
Un hombre pasa por delante del Centro Municipal de la Mujer de Valencia. :: manuel molines

El Síndic de Greuges advierte de que existe discriminación y el Ayuntamiento rectifica, pedirá perdón al alumno y cambiará los criterios de admisión

JUAN SANCHISVALENCIA

Un estudiante de cuarto curso del Grado de Trabajo Social en la Universitat de València eligió el Centro Municipal de la Mujer-CMIO de Valencia para hacer sus prácticas, una de las posibilidades que le ofrecía Adeit (Fundación Universidad Empresa de la UV).

Todo parecía normal. Podía hacer las prácticas en un puesto relacionado con el itinerario de Igualdad y Bienestar Social que cursa. Pero al presentarse en el centro en octubre de 2015 la directora le comunicó, según recoge la queja presentada al Síndic de Greuges en diciembre de 2015, que no podía ocupar la plaza por ser hombre.

El estudiante consideró que estaba siendo discriminado por razón de sexo y acudió al decano de la Facultad de Ciencias Sociales y al rector de la Universitat de València. Lejos de apoyarle, desde la institución académica se limitaron a señalar que el centro de la mujer sólo quería alumnas y le ofreció otras opciones para las prácticas.

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Pero de ser el sexto en poder elegir por currículum pasó al último lugar y perdió la posibilidad de conseguir una plaza que se adaptara a su especialidad. Ahora está de prácticas en el Comité Ciudadano Anti-Sida, que no corresponde al itinerario que cursa.

Ante esta situación, el alumno acudió al Síndic de Greuges. Tras estudiar el caso, la institución ha decidido dar amparo al estudiante y ha denunciado que ha sufrido una vulneración de sus derechos. Considera que la Universitat tendría que haber advertido al alumnado de que la plaza era sólo para mujeres. Y, para que no se vuelva a producir un caso similar, insta a la UV a excluir de su oferta de prácticas «a aquellas entidades o centros que discriminen por razón de género a cualquier persona».

A preguntas de LAS PROVINCIAS, el Ayuntamiento de Valencia ha decidido rectificar y cambiar su planteamiento. Fuentes municipales especificaron que se llamará al alumno para pedirle perdón y se le ofrecerá la posibilidad de que pueda hacer prácticas en el centro.

Las mismas fuentes explicaron que en este tipo de casos hay que tener en cuenta algunos matices. Señalaron que una mujer que ha sido víctima de violencia de género puede preferir estar a solas con la persona especialista sin nadie más presente o bien sentirse más cómoda contándole la experiencia a otra mujer.

Recordaron, en esta línea, que el Estatuto de la Víctima reconoce a la mujer agredida la posibilidad de elegir a un especialista de su mismo género (artículo 25, 1.d).

En cualquier caso, las mismas fuentes reconocieron que «no se ha actuado de forma correcta» y señalaron que el Ayuntamiento de Valencia va a cambiar los criterios para la admisión de un alumno en prácticas en el centro, «pese a que la recomendación del Síndic no hace referencia al Consistorio». El objetivo, explicaron, es evitar que se repita en el futuro una situación similar.

Pese a la rectificación que anunció ayer el Ayuntamiento, en su respuesta a la petición de información del Síndic de Greuges justificó que la plaza se convocara para una alumna y no para un alumno acogiéndose a la discriminación positiva.

Confianza

El Ayuntamiento de Valencia recalca, tal y como se recoge en la recomendación emitida, que las víctimas de la violencia de género «esperan ser atendidas por otra profesional mujer» como ha demostrado la experiencia, ya que «esto permite una mayor confianza para la expresión de sus problemas por la identidad de género que produce».

El Consistorio responsabiliza a Adeit de los perjuicios que ha sufrido el alumno. En esta línea recrimina a la fundación que en la solicitud para las prácticas se deja claro que la plaza es para alumnas por lo que la fundación universitaria «no ha gestionado bien la oferta».

También se recalca que «los servicios específicos para mujeres se enmarcan en las políticas de igualdad públicas, como acciones positivas debido a la desigualdad de las mujeres respecto a los hombres y no para discriminar a los hombres (...). El itinerario de igualdad del Grado de Trabajo Social, así debería contemplarlo».

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