La retirada de raíles certifica el final de la línea 2

La retirada de raíles certifica el final de la línea 2

La inversión pública suma 195 millones, aunque no hay plazos para acabar las obras y poner en servicio todo el itinerario

PACO MORENO

valencia. Una intensa actividad rodeaba ayer varios tramos de la antigua línea 2 del metro, desaparecida de la nomenclatura de Metrovalencia. El motivo era el desmontaje de raíles en las dos zonas por donde el metro ligero debe pasar sobre la calzada, degradadas por el escaso mantenimiento y que en los últimos meses se habían convertido en un riesgo para provocar accidentes de tráfico.

Ese deterioro ha sido determinante para que los nuevos gestores de la Conselleria de Obras Públicas corten por lo sano y hayan decidido retirar los raíles, para después arreglar la calzada y eliminar de este modo el molesto traqueteo para el tráfico, que amenazaba ya en convertirse en algo más serio.

La Generalitat tiene una empresa de mantenimiento para la antigua línea 2, aunque se consideró que reparar el cruce del tendido con entre las avenidas General Urrutia y Antonio Ferrandis, así como el situado entre la avenida López Piñeiro y el puente de l'Assut de l'Or carecía de sentido.

«La calzada quedará en condiciones», indicaron fuentes de Obras Públicas, quienes alegaron motivos de seguridad para acometer una intervención que acabará por completo este fin de semana con el asfaltado de los dos tramos. Desde la Generalitat se habló también de «mala planificación en la época del PP», al dejar la línea del metro ligero a medias.

Actualmente está ejecutada la infraestructura correspondiente al tramo que va desde la calle Alicante al barrio de Nazaret, aunque de manera incompleta. En superficie llega desde la zona del Marítimo hasta la avenida General Urrutia, donde a la altura del Colegio de Médicos la plataforma tranviaria entra en túnel para seguir por Ruzafa, la avenida Reino de Valencia, la Gran Vía Germanías y la citada calle Alicante, junto a la plaza de Toros y la estación del Norte.

Se trata de un equipamiento único al combinar los dos modos de transporte, en subterráneo y en superficie. La única referencia se encuentra en la línea de metro que desemboca en el bulevar Serrería y llega hasta la Marina.

Sobre el papel, la línea debe completarse con la T2 Norte (Tavernes Blanques-Serranos) y con la T2 Centro (Serranos-Alicante). De esta última solo hay ejecutada la estación del Mercat pero sin ningún tipo de conexión con el resto.

Hasta ahora, la Administración autonómica ha invertido 195 millones de euros, lo que da idea del volumen de obras que se está degradando desde hace cuatro años, cuando se paralizaron las obras. La falta de financiación es clave para explicar la demora de un equipamiento considerado clave para la movilidad de turistas hacia la Ciudad de las Ciencias y vecinos a Nazaret y el nuevo barrio de las Moreras, entre otras áreas.

De la inversión citada, 144 millones de euros se han destinado al tramo en superficie de Nazaret a la avenida Hermanos Maristas y el tramo subterráneo hasta la calle Alicante. Otros 51 millones costó la estación del Mercat, donde se aprovechó la excavación en el antiguo parking de Parcent para construir uno nuevo y que sigue también inacabado por los problemas en el concurso público.

Para poner en funcionamiento el tramo Nazaret-Alicante se necesitaría realizar la superestrucutra, electrificación y señalización. También la arquitectura e instalaciones de las paradas en el tramo de superficie y de las estaciones en subterráneo, así como los talleres provisionales para el material móvil hasta que esté conectada la línea con la T1. Junto a la estación Hermanos Maristas, el monto total se estima en unos 100 millones, al margen de los tranvías.

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