Las obras del Parque Central siguen a la espera de la cesión de todos los solares

Las obras del Parque Central siguen a la espera de la cesión de todos los solares

La intervención se concentra en las naves sin haberse completado las demoliciones en las parcelas por falta de acuerdo con los dueños

PACO MORENOValencia

Tres meses después del inicio de las obras del Parque Central, el 40% del gran jardín del centro de Valencia, todavía no se han resuelto los problemas por la falta de cesión de suelo en varias parcelas. Ante esa circunstancia se ha demorado la demolición de instalaciones en esas zonas y la intervención se concentra en las naves protegidas, recayentes a la calle Filipinas, en Ruzafa.

Fuentes de la entidad indicaron que "aunque la sociedad, antes del inicio de las obras, firmó convenios de cesión de suelo que garantizan la disponibilidad de terrenos suficiente para los trabajos (85,89% de la superficie) la ubicación de algunas parcelas no disponibles ha modificado la planificación".

La cifra es pequeña porque afecta sólo al 14% de los terrenos, que abarcan un total de 110.826 metros cuadrados, aunque es suficiente para alterar el calendario fijado por la empresa. Según el pliego de condiciones, los siete primeros meses deben estar dedicados a demoliciones.

Pero la parte donde se complica el asunto se refiere al inicio del movimiento de tierras, previsto a partir del quinto mes. Esto supone que en octubre debería estar todo despejado, lo que se da prácticamente por descartado.

La incidencia más relevante, precisaron las mismas fuentes, ha sido el solar de un parking donde, aunque el propietario sí firmó la cesión, el arrendatario no accedió a abandonar el terreno como reflejaba su contrato, que finalizó el 30 de abril. Esto ha dejado a la sociedad Parque Central en el centro de un conflicto privado por el uso de dicha parcela. El asunto está en los tribunales y la previsión es que "la disponibilidad de este espacio podría resolverse en breve". El resto de los solares donde no se ha conseguido la autorización de los dueños se espera conseguir vía ocupación forzosa o reparcelación, esto último un trámite largo y que se prolongará durante varios meses más.

Acerca de la intervención en las naves, hasta ahora se ha limpiado el interior, desmontado las tejas de las cubiertas y retirado elementos que no formaban parte de la estructura original. También placas de fibrocemento, para lo que se ha contratado una empresa especializada por los componentes tóxicos de dicho material. El procedimiento contempla rigurosas medidas para la protección de los operarios, del medio ambiente y para el transporte y almacenamiento de los residuos.

En el entorno de las naves se han recogido escombros, junto con el desbroce, limpieza y explanación de terreno junto a la nave del arquitecto Demetrio Ribes (el mismo autor de la estación del Norte) y tras el lavadero. Además, se han hecho trabajos de preparación para la instalación del pavimento definitivo.

El gran jardín diseñado por la paisajista Kathryn Gustafson se extenderá por toda la playa de vías hasta Giorgeta, aunque debido a la demora del canal de acceso ferroviario y la estación Central, la primera fase estará acotada de la zona de paso de trenes con terraplenes, arbolado y setos, a modo de pantalla verde. La construcción tiene un plazo de 22 meses, por lo que acabará en febrero de 2017, en caso de que no se acumulen más retrasos.

Un jarro de agua fría a la expectativa de completar el parque es la inexistencia de partidas en los Presupuestos del Estado para las obras ferroviarias que faltan. El alcalde Joan Ribó anunció la semana pasada una reunión concertada con la ministra de Fomento, Ana Pastor, donde le hará llegar con seguridad su preocupación por esta ausencia.

Acerca de las naves, servirán para equipamientos públicos, a falta de concretar con las asociaciones vecinales de Ruzafa, que han pedido dotaciones para el barrio.