«Los domingos no son para comprar, son para ir a la playa, a actos culturales y a misa»

Un local comercial en la calle Colón. :: jesús signes/
Un local comercial en la calle Colón. :: jesús signes

Joan Ribó confirma que «disminuirá drásticamente» las zonas de Valencia con libertad de horarios comerciales

DANIEL NAVARRO

«Valencia no es Andorra». Es un asunto que el alcalde de Valencia, Joan Ribó, quiso dejar claro ayer tras varias reuniones con diferentes entidades. Así trasladó a la ciudadanía el primer edil su «gran preocupación» sobre la legislación vigente en la ciudad, que permite en cinco zonas de Valencia la apertura dominical de los comercios.

En este sentido, aseguró que desde el Consistorio se está trabajando conjuntamente con la Generalitat para «disminuir drásticamente» el número de Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT). Si bien el nuevo proyecto no está todavía definido, sí que aseguró el regidor que su intención es que la ciudad sólo cuente con una zona de estas características, además de disponer de una serie de «festivos especiales» en las cuales estaría permitida la apertura en todos los centros, tal y como ya está establecido.

Ribó enfatizó el interés del nuevo equipo de gobierno por «arreglar» la regulación que estableció la anterior administración y que sólo pasaría por «reducir al máximo» este asunto, por ser «lo razonable», en una ciudad como el cap i casal. Esta declaración de intenciones se suma a la ya iniciada por el concejal de Comercio, Carlos Galiana, en las que se apuntaba a las normativas actuales como un impedimento para «conciliar la vida familiar y laboral» y a una forma de debilitar el comercio de proximidad de los barrios. Asimismo, nada más tomar posesión Galiana ya mostró su intención de reducir al entorno de la Lonja la apertura dominical, dejando en el aire la apertura de los comercios de la calle Colón y apartando de esta calificación el entorno comercial de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, pese a ser la misma una de las zonas más visitadas de Valencia. Añadió también que «el turista que viene a Valencia no tiene que entrar a comprar a los centro comerciales».

Por ello, ayer Ribó subrayó que ir de compras los domingos «no forma parte de la cultura mediterránea» y afirmó que en la ciudad los valencianos aprovechan los domingos y festivos para «ir a la playa, a actos culturales y a misa». El alcalde reconoció así la tradición que existe en la ciudad, por parte de muchos valencianos, de acudir a la iglesia los domingos, en una semana en la que ha puesto en alerta a ciudadanos y colectivos tras anunciar su intención de eliminar el Te Deum del programa oficial del ayuntamiento en el día del 9 d'Octubre, así como la de erradicar la presidencia del consistorio de aquellos actos religiosos que venía encabezando hasta ahora, en todo un desafío por «aconfesionalizar» el gobierno local.

Afectados por la hipoteca

El primer edil realizó estas declaraciones después de llevar a cabo una reunión con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y con la Federación de Asociaciones Gitanas Maranatha. En cuanto a la primera, el alcalde destacó el interés de su equipo por solventar «toda la problemática de vivienda y desahucios, así como la pobreza energética».

El primer edil resaltó la decisión del gobierno local en un tema que considera «fundamental». En concreto, se comprometió a trabajar en un caso de desahucio en el que un banco extranjero intenta expulsar de su casa a una persona de 70 años con minusvalía. En este sentido, el alcalde cargó contra la «insensibilización de algunos bancos».

Con respecto al encuentro con Maranatha, el regidor explicó que esta asociación «trabaja en programas europeos con el objetivo de mejorar la inserción social y laboral de las personas de etnia gitana». Mostró también su compromiso de colaborar en varias problemáticas.