El Parque Central se frena en tres zonas por el rechazo de los dueños de solares

El Parque Central se frena en tres zonas por el rechazo de los dueños de solares

Las obras se centran en las naves protegidas y su entorno hasta que se inicien los derribos y la retirada de un vertedero en las áreas bloqueadas

PACO MORENOValencia

La sociedad Parque Central ha recibido la autorización para trabajar en el 86% de las parcelas afectadas por la primera fase del gran jardín, de 110.000 metros cuadrados y que recae al barrio de Ruzafa, pero esto no ha sido suficiente para impedir que surjan "incidentes de obras" y en tres zonas no puedan entrar con las máquinas por el rechazo de los dueños de las parcelas. Esto ha alterado el calendario previsto y amenaza con retrasar el movimiento de tierras.

Fuentes conocedoras del proceso indicaron que en una de las zonas, un aparcamiento, el asunto ha llegado hasta un litigio judicial entre el propietario de la parcela y su inquilino, la empresa que gestiona el parking. Desde el 1 de mayo, indicaron, saben que deben desalojar para facilitar la demolición de los pavimentos, los muros y las tuberías, entre otras.

Pero no se sabe muy bien la razón, el caso es que el asunto está pendiente de resolver. El recinto está situado en la parte próxima al paso elevado de Giorgeta. Los terrenos se extienden en 11.882 metros cuadrados, de los que 1.238 metros cuadrados son del Consistorio. El proyecto de la paisajista Kathryn Gustafson prevé que en esta parte se sitúe el Jardín de los Niños.

El calendario de trabajo de las empresas prevé iniciar el movimiento de tierras el 1 de julio, lo que ya va con retraso porque antes deben derribar el aparcamiento. Otra de las incidencias se produce en las cercanías, en el entorno del Camino Viejo de Malilla, donde hay un vertedero con todo tipo de desechos, desde neumáticos hasta escombros.

En este caso todos los propietarios de una parcela no se han puesto de acuerdo en la cesión anticipada a la sociedad Parque Central. Si no hay unanimidad las empresas deberán esperar a la reparcelación, un trámite que está en manos del Ayuntamiento. Las obras requieren de la unanimidad de los dueños.

En otra zona del parque, donde el proyecto ubica el Huerto-Jardín, tampoco se ha podido entrar porque los dueños de la quinta parte de la parcela no han firmado la cesión de suelo. A la vista de estos inconvenientes, las obras se concentran en las naves protegidas que dan a la calle Filipinas y su entorno.

Pavimentos, muros, postizos añadidos en los inmuebles, levantamiento de las tejas y hasta la retirada de los ventanales, esa labor es la que más destaca estas semanas. Las firmas Dragados y Pavasal cuentan con un presupuesto de 15,81 millones de euros para un plazo de ejecución que se eleva a 22 meses.

De momento hay tajo abierto en los 94.977 metros cuadrados donde se ha autorizado la ocupación, aunque el movimiento de tierras es uno de los elementos más importantes del proyecto y el bloqueo en la zona del aparcamiento puede convertirse en un problema serio este verano. Con la reparcelación se acabarán los problemas, aunque quedará pendiente el litigio con la empresa gestora del aparcamiento.