Así se saquea una alquería

Conjunto de alquerías donde se han producido las denuncias por saqueos, ayer. :: j. j. monzó/
Conjunto de alquerías donde se han producido las denuncias por saqueos, ayer. :: j. j. monzó

El aislamiento acelera la degradación de varios edificios protegidos junto a Benimàmet, donde también crece un vertedero ilegal

P. MORENO

valencia. Forma uno de los conjuntos de alquerías, molinos y acequias más singulares de Valencia, aunque su ubicación aislada y la falta de uso hace que en algunos casos sea un ejemplo de saqueo y degradación de la arquitectura rural. Un generador eléctrico de varias toneladas arrancado, tejas morunas desaparecidas y al menos un intento de arrancar los balcones de hierro, todo aderezado por un vertedero que amenaza con sepultar la zona.

Tan preocupante panorama engloba el molí de Bonany, la acequia madre de Moncada, las lenguas de Burjassot-Benicalap, la casa del torreón y la alquería del Canonge, entre Beniferri y Benimàmet.

Beatriz Gallego, propietaria de la casa del torreón, un edificio protegido y que hace años fue la conocida discoteca Giorgio et Enrico, cuenta las penalidades que está pasando para evitar la degradación del edificio, donde han sucedido los robos citados. El pasado día 16 recibió un aviso de la Policía Local acerca del robo del generador.

«La sorpresa fue que nos encontramos en la plaza la maquinaria destrozada y lista para ser transportada. Se habían llevado varias piezas después de arrancarlo todo». Más sorprendente fue lo que ocurrió el día 29 cuando saltó la alarma varias veces, al parecer sin motivo.

Todo lo contrario. Poco después recibió un nuevo aviso de que se habían intentado llevar los balcones. Dos butrones en una pared son testigos de los robos padecidos en los últimos años. El conjunto de edificios está rodeado por carreteras, en un nivel inferior y donde están casi ocultos por completo. Eso provoca que en la última visita de Gallego con unos inversores chinos para una posible compra del edificio se encontraran con un campo de fútbol pintado en la plaza, así como varios sofás y una antena de televisión clavada en una pared del inmueble.

Más grave si cabe es lo que ocurre en una alquería justo enfrente de la antigua discoteca. Su estado de conservación es tan precario que está apuntalada. «Se han llevado varios puntales, lo que también hemos denunciado para que lo sepan».

El saqueo de metales no descansa, ni tampoco el robo de piezas que pueden venderse para rehabilitar viviendas en el campo. Así, un montón de tejas morunas que había en un patio han desaparecido, mientras que otras han aparecido rotas.

Más preocupante es lo que ocurre con el entorno. Un vertedero ilegal crece cada día. «El problema es que una parte está en Valencia y la otra en Burjassot, por lo que nos toca reclamar la limpieza en los dos ayuntamientos», indica la propietaria.

Tras varias gestiones consiguió que la contrata de Valencia enviara camiones para retirar una ingente cantidad de material, aunque «crece a una velocidad más rápida que se limpia», subrayó. Ocurre igual que con las alquerías, dado que el solar donde tiran los sacos de escombros y los restos de todo tipo están en un nivel inferior al de la carretera, muy poco visible. Incluso estrangula el acceso a las alquerías.