El inaccesible cementerio del Grao

El inaccesible  cementerio del Grao

Los nichos están rodeados por un vertedero junto a las vías, solares y un túnel inundado donde abundan los mosquitos

P. MORENO

valencia. «Lo que más pena me da es ver a la gente mayor que tiene dificultades para pasar». Ángeles, miembro de la asociación de vecinos del Grao, citaba ayer ese ejemplo como uno de los perjuicios de la falta de urbanización en el acceso principal del cementerio municipal, atrapado entre el corredor mediterráneo y el abandonado circuito de la Fórmula 1.

Jesús Vicente, presidente de la entidad vecinal, pedirá hoy al Síndic de Greuges que reclame al ayuntamiento una solución. Para los residentes hay una muy sencilla y es la de utilizar parte del trazado de la Fórmula 1 en sustitución del camino de tierra y gravilla por donde deben pasar los que van a visitar a sus difuntos. Sería cuestión de mover sólo unos metros la verja de bloques de hormigón y hierro.

El cementerio municipal quedó dentro del nuevo barrio del Grao, cuyo planeamiento y desarrollo está siendo tutelado por el ayuntamiento, a través de la empresa Aumsa. Una de las condiciones del gobierno municipal para este proyecto fue que el camposanto se mantuviera, en parte por el compromiso con los vecinos de esta parte del Marítimo.

En el caso de Ángeles, sus suegros están enterrados en dicho cementerio. «Nosotros entramos por la gasolinera», dijo sobre el surtidor situado en la calle Juan Verdeguer. El problema es que «a veces no se puede pasar con el coche porque poner unos bloques de hormigón o de plástico, como pasó una vez».

Vicente aseguró que la respuesta del ayuntamiento a sus peticiones ha sido que «hay acceso despejado por la calle Bello, pero el problema viene después». Hace cuatro años, la cosa era todavía peor porque no había ni gravilla.

«Es incómodo cuando hace calor y viento en verano, y cuando llueve en otoño». Ángeles recuerda el túnel que pasa por debajo de una parte del circuito, inundado desde hace años. «Después de la última edición ya no trajeron camiones cuba para llevarse todo el agua y ahora tenemos problemas de mosquitos cada vez que llega el calor», indicó.

Hace unos días, la alcaldesa Rita Barberá asistió a la inauguración de la nueva sede de la empresa MSC, en el barrio de las Moreras, situado justo al otro lado del viejo cauce. «Pensamos en ir con una pancarta con las asociaciones de Nazaret, aunque al final decidimos intentar hablar con la alcaldesa para hacerle llegar todos los problemas que tenemos por la degradación de la zona».

La respuesta fue que «estudiaría nuestra petición de abrir la pasarela peatonal», dijo sobre el 'cuc de llum', una estructura que servía como acceso al público de un par de gradas del circuito, además de una posible vía de evacuación.

En el arranque de la calle Poeta Sanmartín y Aguirre, entre la antigua harinera pendiente de rehabilitar y un colegio público, la calle está repleta de matorrales. «En las aulas no pueden abrir las ventanas los días de calor por todos los insectos que hay», asegura Ángeles.

Este tramo de la calle forma parte de un plan urbanístico que incluye la rehabilitación de la fábrica y las naves industriales colindantes. La verja metálica la han retirado para pasar al camino de gravilla.