Los dueños de bosques piden cobrar por el valor ecológico de sus parcelas

Exigen que Generalitat, ayuntamientos y los particulares asuman los pagos para financiar tareas que reduzcan el riesgo de incendios

J. A. MARRAHÍVALENCIA.
Operarios limpian la zona afectada por el incendio forestal de Dos Aguas. ::                             JESÚS SIGNES/
Operarios limpian la zona afectada por el incendio forestal de Dos Aguas. :: JESÚS SIGNES

La idea extendida de que el monte es de todos no es completamente cierta. Exactamente lo es sólo en un 34%. Y es que casi dos tercios de la superficie forestal de la Comunitat Valenciana se reparte entre manos privadas, 9.000 propietarios forestales que ahora demandan cobrar por el beneficio medioambiental y paisajístico que sus terrenos aportan a la colectividad. Esta es una de las principales exigencias de la Plataforma Forestal Valenciana (PFV) que la entidad ha puesto ya sobre la mesa en un reciente encuentro con la consellera de Medio Ambiente, Isabel Bonig.

«La pretensión no es enriquecernos con el monte, sino obtener la rentabilidad necesaria para poderlo mantener en buenas condiciones, una de las claves para frenar los incendios forestales», resume Fernando Pradells, secretario de la PFV. Tras el desastroso verano de 2012, con los fuegos de Cortes y Andilla, todos los expertos apuntaron que la prolongada falta de mantenimiento de los terrenos forestales los convierte en una auténtica mecha ante incendios, con matorral muy agreste o zonas con alta densidad de arbolado.

Ante este planteamiento, surgen muchas preguntas: ¿cómo cuantificar el valor de una porción de monte?, ¿a quién cobrar por ella? La Plataforma Forestal ya ha resumido los principales conceptos, los servicios medioambientales que prestan sin que, de momento, perciban ni un sólo euro: fijación de CO2, recarga de acuíferos, prevención de inundaciones, conservación de la biodiversidad y atractivo paisajístico. Pladells pone un ejemplo: «Si la Administración multa por emisiones de CO2, ¿por qué no compensar a quien ayuda a su fijación?».

Álvaro Escrig, Ingeniero de Montes y responsable de servicios ecosistémicos de la plataforma, esgrime este razonamiento: «Un paisaje impulsa el turismo rural, atrae visitantes a los municipios de interior y llena sus bares y restaurantes, pero los propietarios forestales no perciben nada por ello. No es descabellado exigir un cobro que revierta en el propio cuidado del monte».

La iniciativa de pago por servicios ambientales ya es una realidad en puntos del planeta como Costa Rica, Estados Unidos o Francia. En opinión de Escrig, «no es ninguna utopía», y por eso la PFV pide a Medio Ambiente que regule cuanto antes ese cobro y desarrolle iniciativas que lo fomente. «Nuestra intención no es que el dinero provenga únicamente del sector público, pero creemos que los primeros ejemplos de pago por servicios ambientales deberían darlo las administraciones, ya sea la Generalitat o los ayuntamientos».

En opinión de Escrig, «el cobro por estos servicios sería más factible si se designa una colectividad de pagadores». La PFV pone el ejemplo de las urbanizaciones rodeadas de monte. «Si el propietario forestal gasta un dinero en despejar matorrales junto a los chalés próximos para garantizar un perímetro de seguridad en caso de incendio, es lógico que los residentes paguen», describen.

Plan autonómico

Esta petición de los propietarios forestales aparece ya reflejada en el Plan de Acción Territorial Forestal (PATFOR) que la Generalitat presentó a mediados del año pasado, pero todavía faltan muchos aspectos por concretar.

En su capítulo cuarto, la normativa asume la necesidad de «compensación económica directa a los propietarios que suministren servicios ambientales forestales». La administración autonómica también se compromete a «fomentar iniciativas privadas para compensar» esos beneficios que aportan los dueños de montes.

Pese a lo que refleja la ley autonómica, Alfredo González, director general de Medio Ambiente, admite que en la actual situación económica son «inviables» las subvenciones a los propietarios forestales. Pero aseguró que, de momento, la Generalitat va a tratar de apoyar a este colectivo con «proyectos de mecenazgo» impulsados por la conselleria. González cita un ejemplo: «Empresas que realicen trabajos beneficiosos en montes de titularidad privada, como un camino, podrían beneficiarse de desgravaciones fiscales».