Montoro abronca al Consell porque sus medidas no controlan el déficit

En su informe sobre el plan financiero valenciano, detecta una «persistencia en el incumplimiento del objetivo de estabilidad fijado para la Comunitat»

J. C. FERRIOLVALENCIA.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. ::                             AFP PHOTO / PEDRO ARMESTRE/
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. :: AFP PHOTO / PEDRO ARMESTRE

El ministerio de Hacienda considera que las medidas adoptadas por el Gobierno valenciano para tratar de controlar el déficit no funcionan. Y se lo ha dicho al Ejecutivo que preside Alberto Fabra con toda claridad. El informe de seguimiento de los planes económico-financieros de las comunidades autónomas (la recopilación de las medidas para aumentar ingresos y reducir gastos) hecho público el miércoles por el departamento que dirige Cristóbal Montoro sostiene, en el apartado dedicado a la Comunitat Valenciana, que «se sigue observando una desviación en la aplicación de las medidas» para controlar el exceso de gasto público. Y añade, además, que las ejecutadas hasta la fecha, junto con la previsión de cierre derivada de ellas, «indican una persistencia en el incumplimiento del objetivo de estabilidad fijado para la Comunitat Valenciana».

La bronca del departamento de Montoro al Ejecutivo valenciano abunda en la línea de las desautorizaciones con las que el ministerio se viene despachando con el Consell. La penúltima, el desmentido de hace unas semanas al principio de acuerdo con Hacienda difundido por la Generalitat para impulsar un fondo de nivelación con el que compensar en 2014 la infrafinanciación de la Comunitat, todavía retumba en las paredes del Palau.

El informe que se acaba de conocer no tiene la dureza del comunicado de hace unas semanas. Pero viene a reflejar lo que el dato conocido este pasado martes -el déficit valenciano alcanzó el pasado mes de noviembre el 2,01 % del PIB, cuatro décimas por encima del techo pactado- se encargó de evidenciar: en 2013 la desviación entre ingresos y gastos se situará en el entorno del 2,6 %.

Hacienda explica en su informe de seguimiento que la Comunitat Valenciana es una de las cinco regiones a las que se le requirió, el pasado 25 de noviembre, a adoptar nuevas medidas para cumplir el déficit pactado (1,6 %), así como para que sustituyera las medidas que «previsiblemente no iban a poder ejecutarse en el ejercicio» como la enajenación de activos, por medidas adicionales «que permitieran surtir efecto al cierre del mismo». El departamento de Montoro también instaba al Consell a adoptar medidas adicionales para recortar sus gastos, y en concreto, a adoptar un «acuerdo de no disponibilidad de créditos presupuestarios -bloquear los pagos pendientes-».

El informe que se acaba de conocer explica que el Consell sí que ha adoptado algunas de esas medidas para lograr un aumento de ingresos y la reducción de gastos para cumplir el déficit. Pero con muchos matices. Atendiendo al ministerio, se han eliminado del capítulo de ingresos los 300 millones que debían obtenerse por la enajenación de activos (venta de patrimonio). Sin embargo, reprocha Madrid, «no se han adoptado medidas adicionales en sustitución de aquellas», que contribuyeran a mantener el índice de ingresos adicionales previstos en el plan. Como consecuencia de ello, los 627 millones que el Ejecutivo valenciano pretendía obtener con sus medidas para corregir el déficit se ven reducidos a una previsión, a 31 de diciembre de 2013, de 327 millones de euros.

También el capítulo de ingresos, el departamento que dirige Juan Carlos Moragues ha ajustado los ingresos previstos como consecuencia de la subida fiscal aprobada el pasado 2 de agosto, por la que se elevaron tipos y se redujeron bonificaciones en varios impuestos. Si hace tres meses el Consell aseguraba que obtendría 93 millones de euros con el nuevo tipo aplicable al impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, ahora explica que su previsión para final de año es recaudar sólo 52 millones.

Por otro lado, el departamento de Montoro cuantifica en 320 millones de euros el impacto del acuerdo de no disponibilidad aprobado a finales del año pasado por el Consell. Pero el ministerio subraya que ese acuerdo «no cumple todos los requisitos exigidos en el Requerimiento (del ministerio) porque no se detalla su efecto, no se identifican las partidas presupuestarias afectadas y abre la puerta a que la comisión delegada de Hacienda del Consell modifique sus términos.

La paga extra, 215 millones

El documento del Ejecutivo central valora también el impacto de abonar la paga extra de diciembre a los funcionarios públicos. Y lo valora en 215 millones de euros. La medida es trascendental porque afecta a la previsión de gastos del plan económico-financiero de la Comunitat. Según el documento, las medidas para recortar gastos del Gobierno valenciano deberían sumar al finalizar el ejercicio (este informe es del tercer trimestre) 1.312 millones de euros. Pero descontados los 215 de la paga extra, el impacto real de esa reducción de gastos se queda en unos 1.100 millones.

Y por aquí viene una de las claves del informe. El plan remitido por el Consell anunciaba un recorte de gastos de algo más de 2.000 millones de euros. Si la ejecución final de las medidas propuestas deja el impacto de esos ajustes en unos 1.000 millones de euros, la desviación del déficit sobre lo pactado por el Consell con el ministerio de Hacienda para 2013, el 1,6 %, equivaldría a un punto del PIB (unos 1.000 millones de euros). La cifra supondría cerrar 2013 en el entorno del 2,6 %, que es el dato más realista con el que trabaja en la actualidad el departamento que dirige Juan Carlos Moragues.

En lo que a los porcentajes de ejecución del plan se refiere, el ministerio cifra en el 71,58 % el de ingresos, y en el 56,57 % el de gastos. No obstante, precisa que si en el primer caso contabilizara los 300 millones previstos inicialmente por enajenación de inversiones, el porcentaje de ejecución se quedaría en el 35%.