Los padres acusan al sindicato mayoritario de profesores de querer «adoctrinar» a sus hijos

Català señala que la propuesta de enseñar la mala gestión del PP es «irresponsable» y dice que no consentirá «que se politice la educación»

J. BATISTAVALENCIA.
Manifestación organizada en octubre contra la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) en Valencia. ::                             IRENE MARSILLA/
Manifestación organizada en octubre contra la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) en Valencia. :: IRENE MARSILLA

La propuesta planteada a los profesores por el Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament (Stepv) consistente en que los alumnos aprendan sobre «la mala gestión de los gobiernos del PP en el País Valencià» encendió ayer a varios de los representantes del colectivo de padres, quienes tildaron el planteamiento de «adoctrinador». También provocó el rechazo de la consellera de Educación, María José Català, que advirtió de que no consentirá que se politice la educación.

El Stepv, que es la organización mayoritaria en la enseñanza pública, incluyó esta medida en un manual que recoge 41 iniciativas para no aplicar la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). Se insta a los padres a no elegir la asignatura de Religión, se pide a los docentes que no participen en las reválidas y se reclama a los directores que rechacen las nuevas atribuciones que otorga al cargo la reforma educativa, que empezará a aplicarse a partir de septiembre.

Ramón López, presidente de la Confederación Valenciana de Ampas (Covapa), la segunda organización con más peso en la Comunitat, se mostró especialmente crítico con la medida 39, que es la que hace referencia a las políticas populares, pese a dejar claro que la entidad es contraria a la nueva ley. «No vamos a aceptar que ningún sindicato, sea de izquierdas de derechas o de centro, venga a adoctrinar a nuestros hijos. Nos parece muy fuerte que les digan a sus afiliados qué es lo que deben enseñar en las aulas. Por desgracia, esto demuestra la calidad de algunos docentes que se dejan aconsejar por determinados sindicatos», señaló. «Deben dedicarse a defender los intereses de los trabajadores, que los intereses de los niños los defendemos los padres y sus organizaciones representativas. Estamos en contra de cualquier adoctrinamiento de cualquier colectivo», dijo.

También destacó algunas ideas que coinciden con la filosofía del manual, como las relacionadas con la asignatura de Religión. «Desde el respeto, consideramos que la escuela no es lugar para las ideas religiosas», apuntó. También se refirió a la propuesta de que los directores no asuman las nuevas funciones y sometan las decisiones escolares al criterio del Consejo Escolar, cuya pérdida de peso han rechazado todas las organizaciones de Ampas.

Julia Llopis es la presidenta de la Confederación Católica de Padres en la Comunitat (Concapa cv), especialmente implantada en los centros concertados. También fue muy crítica con la posición del Stepv. «Para mí está claro que se desprende una intención de adoctrinamiento. En este sentido, para decirle a un niño lo que está bien y lo que está mal ya los 'adoctrinamos' nosotros (los padres). Me parece muy triste. Me da miedo que la educación esté en manos de gente así», sentenció, antes de instar al sindicato a que «defienda los derechos de los trabajadores y que no los mezclen con la educación de los alumnos».

También rechazó la idea de que las familias eviten la Religión. «Los padres están en su derecho de elegir lo que quieran. Tan extremistas para unas cosas y para otras no», concluyó, en clara referencia a la propuesta de incluir en las aulas cuestiones políticas. El Stepv justifica esta medida en que el alumnado «debe saber quién es el responsable de la situación actual en que se encuentra el País Valencià: paro, burbuja inmobiliaria, corrupción, políticas de recortes y exclusión social, cierre de RTVV, etcétera».

También terció en el debate, a preguntas de LAS PROVINCIAS, María Dolores Tirado, presidenta de la Confederación de Ampas Gonzalo Anaya, la más representativa de la red pública, aunque sin llegar a valorar las propuestas concretas. «Lo que tengo claro es que ni la entidad ni yo queremos esta ley. Estamos de acuerdo con algunas posturas del documento y con otras no, pero hay que esperar al pronunciamiento de las tres ejecutivas provinciales, que se conocerá cuando presentemos nuestras alegaciones», sentenció. Ayer mismo, el Stepv presentó la guía a Tirado dentro de su campaña para incluir aportaciones de la comunidad educativa. En un comunicado, el sindicato señaló que con estas medidas, sobre todo las referidas a la reválidas, «no se quiere perjudicar a nadie». «Como afirma el documento, no queremos héroes ni mártires, sino un movimiento amplio de desobediencia a la ley mientras dura su aplicación, que esperamos sea corta», aseguraron.

Por su parte, la consellera de Educación, María José Català, calificó la idea de «irresponsabilidad» y se mostró sorprendida de que provenga de un colectivo conformado por funcionarios públicos y que debe actuar con responsabilidad sindical. La propuesta «no sólo es innecesaria a nivel pedagógico, sino que ningún padre consentiría que sus hijos fueran educados desde un prisma absolutamente politizado. No lo vamos a permitir. No creo en la politización en la escuela y quien crea en ella está muy equivocado», sentenció.

Estas declaraciones provocaron la réplica del Stepv, que le reprochó que trate de «censurar» la libertad de expresión de los docentes con «acusaciones demagógicas» sobre una supuesta politización que, a su juicio, sí practica la conselleria, tal y como recogió Europa Press. Se refirieron, por ejemplo, al intento de boicotear Educación para la Ciudadanía impartiéndola en inglés o al expediente abierto a un centro de Xàtiva porque los niños protestaron por el cierre de RTVV.