El desierto de Sociópolis

El complejo ubicado en La Torre, que se presentó como el nuevo modelo de barrio, únicamente ha reactivado la parcelación de los huertos urbanos Del proyecto sólo se ha construido el 22% de las 2.800 viviendas previstas

ISABEL DOMINGOVALENCIA.
Vista general del proyecto de Sociópolis en La Torre. ::                             JESÚS SIGNES/
Vista general del proyecto de Sociópolis en La Torre. :: JESÚS SIGNES

Fue el proyecto urbanístico emblemático de la Generalitat en la ciudad de Valencia: un nuevo modelo de barrio en el que las viviendas accesibles, los parques y jardines y los equipamientos sociales se daban la mano. Un urbanismo social y responsable en el que ladrillo y huerta convivían en el mismo plano; de hecho Sociópolis fue el impulsor de los conocidos como huertos urbanos.

El complejo ubicado en la pedanía de La Torre y diseñado por el arquitecto valenciano Vicente Guallart despertó el interés de instituciones del mundo del arte, el diseño y la arquitectura de prestigio internacional. Incluso fue premiado en la Bienal de Viena de 2014 y algunos edificios fueron seleccionados para el Moma de Nueva York en 2006.

Sin embargo, una década después de su presentación en la Bienal del Arte de Valencia (2003), Sociópolis es hoy un desierto en el que tan sólo los huertos urbanos siguen creciendo, pues a los 32 existentes se sumarán otros 150 a comienzos del próximo año, según anunció esta semana el concejal de Urbanismo, Alfonso Novo.

El acceso a Sociópolis desde la carretera de Alba por la entrada de La Torre ya da una idea de lo que el transeúnte va a encontrarse un paso. Porque lo primero que ve a su derecha es el esqueleto de la finca promovida por el desaparecido Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA), con 184 pisos de protección pública. La presencia de algún elevador de materiales a mitad de altura podría dar a entender que se trabaja pero la construcción de la Generalitat es una de las tres que están paralizadas en complejo. Y sin fecha prevista de reanudación de los trabajos.

Lo mismo sucede con las promociones de Viviendas Edival (96 pisos) y Crea 07 (95 pisos), que además vio como el ayuntamiento anulaba el pasado enero la licencia concedida en julio de 2009 al rechazar la petición de la mercantil de una segunda prórroga a la espera de conseguir la financiación necesaria para retomar las obras. Porque los créditos bancarios son los que han condicionado los arranques y parones de las diferentes promociones inmobiliarias, a pesar de que algunas tenían reservas de hasta el 70%.

La crisis económica ha pasado factura a este proyecto de 350.000 metros cuadrados. De hecho, fuentes de la Entidad de Infraestructuras de la Generalitat aseguraron que la previsión es poner a la venta las parcelas R01 y R04, de las que es propietaria, a principios del próximo año.

Edificio en obras

De los 18 edificios previstos en Sociópolis (todos de arquitectura vanguardista y de arquitectos de fama internacional), sólo hay cinco finalizados, lo que representa que únicamente están construidas el 22% de las viviendas anunciadas, que eran 2.800 y en las que tenían prioridad los jóvenes. La ocupación ronda los dos tercios, según los datos facilitados por las promotoras.

Los primeros se terminaron en 2011 y el último, este mismo año. Se trata del edificio de Futur Habitat, que está pendiente de recibir la licencia de primera ocupación para sus 86 pisos. Actualmente, según explicaron fuentes de la promotora, la construcción está vallada y cuenta con un vigilante de seguridad para evitar el robo de los materiales, dado que las viviendas están listas para entrar a vivir.

El esfuerzo por terminar la obra se encuentra ahora con otro problema, asociado a la crisis: la demanda general de pisos ha caído y aquellos que firmaron los contratos «no quieren ahora el piso», indicaron. Eso a pesar de que la promotora tenía reservas del 40%, «motivo por el que luchamos por conseguir financiación y ejecutar el proyecto», que cuenta hasta con piscina.

De momento, una vez se tenga la licencia, la empresa citará a los compradores para firmar las escrituras y entregar las llaves. «Si nadie las quiere, habrá que llevar el tema a los juzgados», indicaron.

Otro edificio terminado y en el que ya se ven algunas luces de inquilinos es el de Grupo Valenciano de Alquiler Protegido, construido por Secopsa y proyectado por Iñaki Ábalos y Renata Sentkiewicz. Bajo el nombre 'Torre solar' su principal característica es el diseño geométrico con curvas. Mientras, el que da sus primeros pasos es el que ocupa la parcela serigrafiada como R18.2, de Promociones Corredor Verde 2020. Habrá 91 viviendas y, de momento, han arrancado los primeros trabajos de la obra.

Las veteranas son las tres torres restantes construidas: la de Proara (238 viviendas), Hab-Co (88) y Coluvamar (96). Esta última pertenece al sindicato CSI-F, desde donde explicaron que han introducido la variante de alquiler con opción a compra para hacer más atractiva la promoción inmobiliaria. Con esta posibilidad, el inquilino destina el 50% el pago mensual a la compra.

Faltan servicios mínimos

José Luis Olmos reside en uno de los 49 pisos ocupados en este edificio desde hace un año. Para él «tanto la comunicación como los servicios son muy buenos», ya que esta torre recae en la avenida Real de Madrid con acceso directo a las tiendas y con la cercanía de las paradas de autobús de la EMT. Estar cerca de Valencia, las ayudas a las que se podía optar y las placas solares de la cubierta, que permiten un ahorro de hasta un 80% en los gastos del gas y del agua caliente.

La situación contrasta con la que tienen los inquilinos de las fincas de Proara y Hab-Co (cooperativa de UGT). Todos están satisfechos con las calidades de los pisos pero reclaman «unos servicios mínimos en la zona». Porque ni hay jardines ni parques infantiles ni pipi-can, por citar algunas de las peticiones de Santi, Rosa y Sergio.

Critican también la falta de mantenimiento de los escasos árboles que hay en el complejo (las palmeras, por ejemplo, están secas), la ausencia de servicios públicos de transporte y el vallado de algunos solares abandonados que impiden que el trayecto hasta La Torre para hacer la compra sea corto. ¿La opción? Coger el coche para ir a por el pan.

Precisamente «la urbanización incompleta» y «la posibilidad de seducir con unos buenos servicios en los alrededores» son las dos causas que apuntaron Proara y Hab-Co para explicar el parón de los proyectos inmobiliarios. Proara, por ejemplo, instó al ayuntamiento a «terminar aunque sea austeramente» las zonas verdes para que los residentes (muchos ya con familia) puedan pasear. Esta inmobiliaria tiene dos solares paralizados a la espera de que la situación económica mejore. De su torre, el patio de la obra social de La Caixa está completo y en el otro sólo quedan 13 pisos por alquilar.

Respecto a la urbanización de la cuarta fase, que corresponde con la gran zona verde central (situada entre la carretera de Alba y la zona de afección de las carreteras CV-407 y CV-400), fuentes de la Generalitat explicaron que su finalización y la mejora de la red arterial se llevarán a cabo cuando «exista disponibilidad presupuestaria». No obstante, recordaron que se realizan actuaciones de mantenimiento de vallado «y aquellas necesarias para mantener la seguridad en la zona».

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