«Europa defiende la impunidad»

La hermana de Miguel Ángel Blanco califica de «mazazo» la sentencia y carga contra quienes reciben a los asesinos «como héroes» Las víctimas claman contra Estrasburgo tras recibir distinciones de la Generalitat

ARTURO CHECAVALENCIA.
María del Mar Blanco, junto al presidente Fabra, ayer tras recibir la distinción de la Generalitat. ::                             M. PONCE/
María del Mar Blanco, junto al presidente Fabra, ayer tras recibir la distinción de la Generalitat. :: M. PONCE

Homenaje, recuerdo y cariño. Pero también crítica y condena. El acto de entrega de las distinciones de la Generalitat a las víctimas del terrorismo se convirtió ayer, como cada año, en un instante para honrar a todos aquellos que se han visto afectados por atentados. Pero también, en plena resaca de consecuencias del fin de la 'doctrina Parot', fue el escenario perfecto para poner sobre la mesa el malestar de las víctimas y del propio Gobierno valenciano.

«La sentencia ha sido un golpe muy duro», reconoció el presidente Alberto Fabra. Aunque las mayores cargas de profundidad contra la sentencia de Estrasburgo salieron de boca de María del Mar Blanco, hermana del concejal asesinado Miguel Ángel Blanco y presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT). «El fallo es un mazazo. El Tribunal de Estrasburgo ha inclinado la balanza hacia la impunidad y no hacia la justicia exigida por las víctimas».

Blanco, una de las distinguidas por el Consell, no se quedó ahí. «Cuesta sobrellevar la imagen de nuestros verdugos saliendo de la cárcel, junto a otros asesinos que no han mostrado ningún arrepentimiento», como es el caso de Miguel Ricart o de Valentín Tejero, el asesino y violador de la niña Olga Sangrador en Valladolid.

La presidenta de la FVT insistió en su crítica a la resolución europea «que ha acabado con nuestra esperanza de ver unos días más en la cárcel» a los asesinos y lamentó que muchos (en referencia a la excarcelación de etarras) «sean recibidos como héroes».

Muerto en un atraco

Aunque la moraleja de la hermana de Miguel Ángel Blanco fue de calma y democracia. «La Constitución deja a un lado cualquier ánimo de venganza», subrayó justo en la víspera del día de la Carta Magna que hoy se celebra, y reclamó «consenso y unidad» en torno a las víctimas del terrorismo.

Otro de los momentos más emotivos de la entrega de distinciones se vivió con la condecoración recibida por Aranzazu Castelló. Lo hizo en nombre de su padre, Antonio Castelló, un guardia jurado asesinado en 1979 por dos terroristas del Grapo durante un atraco al Banco Central de Valencia. El vigilante de seguridad recibió un disparo en el pecho al resistirse al asalto. Ironías de la vida, ese día sustituía en ese puesto a un compañero enfermo.

El resto de los distinguidos por la Generalitat fueron seis miembros de las Fuerzas de Seguridad heridos en atentados (dos por el coche bomba que hizo saltar por los aires el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola en 2002 y otro en 2003 en un hotel de Benidorm), además de la Fundación Manuel Broseta y la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Y en el acto estuvo muy presente un espíritu que definió bien María del Mar Blanco: «Que la verdad se imponga a la mentira y la memoria al olvido».