La policía desaloja tres fiestas de 800 personas en la campaña contra el botellón

Los agentes dispersaron concentraciones en la plaza de España, la zona de Honduras y la del Cedro, con 110 botellas decomisadas

P. MORENOVALENCIA.
Protesta vecinal contra el botellón en el barrio de Cruz Cubierta. ::                             JESÚS SIGNES/
Protesta vecinal contra el botellón en el barrio de Cruz Cubierta. :: JESÚS SIGNES

Una noche relativamente tranquila pese a las 820 personas contabilizadas en los tres botellones donde la Policía Local tuvo que desalojar e intervenir todas las botellas, además de imponer sanciones por consumo de alcohol. Ese fue el balance de la madrugada de ayer, indicaron fuentes municipales, en una nueva jornada de la campaña policial que intenta frenar este fenómeno en los barrios.

Las concentraciones se produjeron en la plaza de España (290 personas), la plaza de Honduras (130 personas) y la plaza del Cedro (400 personas). En los tres operativos se decomisaron un total de 110 botellas de licores, además de imponerse cuatro multas por consumo.

Esta cifra tan baja se debe a la dificultad en tramitar las sanciones. Los agentes deben tomar una muestra y llevarla al laboratorio municipal, que certifica el contenido de una bebida alcohólica. Demasiado recorrido para una sanción que puede rondar los 200 euros.

Por ese motivo, lo más práctico es decomisar las botellas y verterlas en el alcantarillado. El ayuntamiento tiene en fase de borrador una nueva ordenanza de actividades en la vía pública, donde una de las novedades será, en caso de que salga adelante, que la Policía Local pueda multar el consumo sin necesidad de analizar las muestras de alcohol.

Una medida anunciada hace poco por el concejal de Seguridad Ciudadana, Miquel Domínguez, que depende de la aprobación de los servicios jurídicos del consistorio, al rozar con los derechos de los afectados. A falta de este visto bueno, los sindicatos de la Policía Local ya han apoyado la iniciativa.

Los agentes acudieron también a otras zonas de la ciudad, donde también se convocaron botellones aunque de menor importancia. Uno de los lugares ya tradicionales es el paseo de Neptuno, al lado de la Marina, donde los hosteleros reclaman un incremento de la presencia policial y el servicio de limpieza. Los locales de la dársena interior tienen vigilancia privada que «ahuyenta» el botellón de los aledaños de los bares, aunque no ocurre lo mismo en las afueras del recinto.

Precisamente anoche se puso en marcha la primera línea de autobús nocturna de la EMT pensada específicamente para las zonas de ocio. A partir de las diez y media de la noche y hasta las cinco menos cuarto de la madrugada, el denominado 'CorreNit' recorrerá los fines de semana y vísperas de festivos un itinerario de 13,5 kilómetros. Discurrirá por las zonas de Avenida de Francia, Cánovas, Ruzafa, Plaza España, Juan Llorens, El Carmen, Avenida Aragón, Avenida Blasco Ibáñez y Plaza Honduras

Los 'chaquetas rojas' (personal de información de la EMT) se dedicaron hasta las dos de la madrugada a repartir folletos informativos en las zonas de ocio con las paradas y las frecuencias de paso. Cada 20 minutos pasará un autobús, lo que supone una capacidad de 3.000 plazas los fines de semana. El propósito es disminuir el riesgo de accidentes de tráfico por consumo de alcohol y facilitar una alternativa de transporte público a los trabajadores del sector de la hostelería, que tienen más opciones para combinar esta línea con el resto de las rutas nocturnas con transbordos gratuitos a otras líneas.