Sindicatos policiales apoyan multar el botellón sin análisis de muestras

Los agentes consideran que, pese al probable rechazo de la reforma por no cumplir la legalidad, necesitan más cobertura en su trabajo

PACO MORENOVALENCIA.
Dos agentes realizan un control en Tarongers. ::                             JESÚS SIGNES/
Dos agentes realizan un control en Tarongers. :: JESÚS SIGNES

Pleno apoyo del Sindicato de Policías Locales y Bomberos a la propuesta de modificar la normativa para multar el botellón. Así lo indicó ayer el secretario de dicha entidad en el ayuntamiento, Jesús Santos, quien añadió que supondrá un nuevo instrumento para mejorar el trabajo policial y responder también a las quejas de los vecinos. Santos indicó que ahora «estamos actuando como podemos y la mayoría de las veces supone limitarnos a tirar las bebidas al alcantarillado».

El concejal de Policía Local, Miquel Domínguez, anunció la semana pasada una propuesta para la nueva ordenanza de vía pública, consistente en que los agentes puedan sancionar la práctica del botellón sin necesidad de que el laboratorio municipal analice una muestra y certifique el alcohol de las botellas decomisadas. Esto ha originado un debate inmediato sobre si se vulnera algún derecho, es decir, si las nuevas multas pueden ser recurridas con éxito en los tribunales.

«Es posible que sea así», precisó Santos, quien también tiene sus dudas acerca de la legalidad de la medida. Eso sí, subrayó que lo importante es la necesidad de una «voluntad política» para dar cobertura a los servicios que hacen los policías a petición de los vecinos.

El concejal de Coordinación Jurídica, Félix Crespo, trabaja desde hace meses en una ordenanza que unificará todas las actividades de la vía pública, desde los mercadillos ambulantes hasta la normativa que se refiere a la limpieza de las calles y la contaminación acústica, por citar algunos ejemplos vinculados al botellón.

Fase de borrador

De momento, la propuesta de la Policía Local está en la fase de borrador, sin que haya sido admitida todavía para la aprobación provisional de la ordenanza. La previsión es que en octubre se lleve el documento a la comisión. Santos precisó que, si no se avanza, «el problema no se resolverá». Habló de los problemas en los servicios rutinarios cada fin de semana: «Los chavales no son tontos y lo que hacen es mezclar las bebidas con refrescos, lo que hace más difícil incluso el tema del análisis».

Esa es la razón de que, en lo que va de año, sólo se hayan producido 67 multas por consumo de alcohol en la vía pública, cuando la Policía Local controla habitualmente una veintena de zonas. Las más problemáticas por los ruidos nocturnos y la suciedad que dejan son el paseo de Neptuno, la avenida Blasco Ibáñez, el barrio del Carmen y los aledaños de Cruz Cubierta.

La ordenanza actual prohíbe el consumo de alcohol en la calle salvo excepciones como Fallas, noche de San Juan o alguna otra fiesta autorizada por el ayuntamiento. Ante la dificultad en tramitar las multas, los agentes recurren a infracciones por ruidos nocturnos o incluso sanciones por estacionamiento indebido. En los casos más extremos, con alta concentración de jóvenes, se acordona la calle para decomisar las bebidas y tirarlas.