Oreja para Posada de Maravilla en Algemesí

J. M. PUIG

La quinta novillada picada de la Setmana de Bous de Algemesí tuvo su capítulo más brillante en la lidia del segundo novillo de Guadaira. Organillero, herrado con el número 56, fue un utrero de excelente juego desde que irrumpió por chiqueros. Profundidad, clase y temple fueron las virtudes de sus embestidas. Ante él, Posada de Maravillas dejó constancia de su buen corte de torero, corrió bien la mano y dejó muestras de su buena clase aunque al conjunto de la faena le faltó unidad. Pese a todo cortó la única oreja de la tarde.

El encierro de Guadaira lució seria presencia y no acabó de ser aprovechado del todo por sus matadores. Al cuarto, bravo en el caballo, lo masacraron sin compasión en varas y llegó sin fuelle a la muleta, el primero resultó manejable y se movió con peor estilo el tercero. Martín Escudero fue ovacionado en los dos de su lote, a los que toreó con clasicismo pero sin emoción. Fue volteado por su segundo, dañándose la muñeca.

En Sevilla no arrancó con buen pie la Feria de San Miguel de Sevilla. Con media plaza cubierta, la corrida de Pereda, noble pero sin fondo en el último tercio, no propició el lucimiento. Antonio Nazaré y Jiménez Fortes, que alternaban mano a mano, no consiguieron saludar una sola ovación en toda la tarde a pesar de su empeño.