Batalla contra el ruido en Oliva

Los vecinos entregan 200 firmas por el jaleo de los chiringuitos y el gobierno abre varios expedientes sancionadores

ZOA SANZOLIVA.
Imagen de archivo de un chiringuito de la playa de Oliva. ::
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Imagen de archivo de un chiringuito de la playa de Oliva. :: LP

Oliva está viviendo su particular batalla contra el ruido que emana de los chiringuitos de la playa. Un grupo de vecinos y propietarios de Aigua Blanca Sector 5 presentó ayer por registro de entrada en las oficinas del ayuntamiento un escrito con doscientas firmas «vista la situación provocada por el incumplimiento de la normativa de funcionamiento de los quioscos situados en el sector 18 de la playa».

Los chiringuitos, según apuntan, cumplen «a rajatabla» con el reglamento establecido por la Demarcación de Costas en cuanto a las dimensiones que se deben ocupar.

Sin embargo, «incumplen totalmente» las normas de funcionamiento firmadas entre ellos y el Consistorio en cuanto a la ambientación musical, «expresamente prohibida por la ley de la Generalitat Valenciana en materia de ruidos, molestias y horarios», y también contempladas en el reglamento municipal.

Cumplimiento de horarios

Los afectados no se oponen a que haya música, pero siempre que los que gestionan los chiringuitos se atengan a los horarios y a moderar el nivel de sonido.

A juicio de los residentes, al Ayuntamiento le corresponde actuar «de forma inmediata y contundente» en el caso de que haya algún incumplimiento de estas características que impida descansar por la noche a los vecinos.

Los afectados tuvieron una reunión con el alcalde de Oliva, David González, en la que se habló de todo ello y, además, se acordó que pasara la cuba al menos dos veces al día «para evitar la polvareda que se origina por el paso de los coches».

En el texto remitido por registro de entrada, los vecinos recuerdan que según la normativa no se pueden realizar fiestas ni actuaciones en directo «sin el permiso previo del alcalde».

Y pese a que el primer edil «nos aseguró que no se había dado ninguna autorización, todos los fines de semana hay fiestas sin ningún tipo de respuesta ni sanción por parte del Ayuntamiento».

Críticas a Costas

Las críticas no solo fueron para la Administración Local sino también para Costas. «La Dirección General de Costas ha actuado en algo que a nadie molesta, que es la retirada de los moais, pero en cambio, pasa por alto las irregularidades que dañan al medio ambiente relacionadas con la contaminación acústica», indicaron.

Los vecinos consideran que hay que conciliar el derecho al ocio con el descanso. Por todo ello, reclaman al gobierno local que haga cumplir la normativa existente.

Los representantes de los firmantes no descartan elevar la denuncia a la Jefatura de Costas, al Síndic de Greuges y «a los organismos que conceden banderas azules, normas ISO y distintivos de calidad turística».

A principios de agosto, una pareja que reside en las inmediaciones de uno de los chiringuitos de la playa de Oliva llegó a presentar una querella contra el alcalde nacionalista por un supuesto delito contra el medio ambiente, los recursos naturales y prevaricación. Ellos también se quejaban por el exceso de ruido y los horarios.

Medidas del gobierno

Desde el gobierno municipal de Oliva, el alcalde David González, quiso dejar claro ayer que tanto el ejecutivo como las fuerzas de seguridad, -como la Policía Local y la Guardia Civil-, están tomando medidas para atajar los problemas del ruido «desde el primer día». El dirigente nacionalista reconoció que es un asunto complicado, pero subrayó que se están haciendo cumplir los horarios de cierre «tal y como marca el pliego de condiciones».

En segundo término, González agregó que se está reforzando la plantilla policial para vigilar las zonas más conflictivas y que se están intensificando los controles de alcoholemia y de botellón. Además, «cuando nos llega alguna queja de algún vecino, actuamos inmediatamente», subrayó. En tercer lugar, señaló que las brigadas de limpieza están actuando contra la suciedad en la zona. En la actualidad, según confirmó González, hay varios expedientes sancionadores contra el ruido.

Los problemas sobre el escándalo procedente de lugares de ocio son habituales en las zonas turísticas. En Gandia, el sábado pasado se celebró una manifestación contra el ruido en la playa.