La Fiscalía detecta delitos en casos de niños robados pero con sospechosos muertos

El Ministerio Público considera justificado el archivo de casos pese a la intención de decenas de afectados de denunciar a la fiscal jefe de Valencia

J. A. MARRAHÍVALENCIA.
Inspección de una fosa común en Alicante en un caso de bebés robados. ::                             ÁLEX DOMÍNGUEZ/
Inspección de una fosa común en Alicante en un caso de bebés robados. :: ÁLEX DOMÍNGUEZ

«Los archivos acordados lo han sido por no existir indicios de delitos no prescritos imputables a persona determinada viva». Con esta explicación, la Fiscalía de Valencia sale al paso a la intención de la asociación SOS Bebés Robados de denunciar a la fiscal jefe, Teresa Gisbert. Como publicó ayer LAS PROVINCIAS, decenas de familiares afectados se quejan de que los acusadores públicos «están dando carpetazo sistemático e indiscriminado a todos los casos, sin que uno solo haya sido judicializado».

Fuentes de la Fiscalía de Valencia explicaron que en algunos de los asuntos archivados sí aprecian indicios de delito, pero los funcionarios se han encontrado con que la persona o personas sospechosas ya habían muerto. En otros casos el obstáculo que les impide avanzar es que el delito que podría desprenderse de la denuncia ha prescrito al ocurrir hace décadas.

Enrique Vila, abogado y portavoz de la agrupación, critica que ninguna de las 200 denuncias presentadas desde 2011 hasta hoy ante la Fiscalía de Valencia ha prosperado, lo que ha sumido en la «desesperanza» a las familias que se consideran víctimas de la trama de bebés robados y buscan respuestas. Están convencidos de que las pruebas documentales y testimonios que han aportado «tienen suficiente peso como para haber judicializado ya algún caso, algo que no ha sucedido».

Vila incluso llegó a afirmar que la actitud de la Fiscalía de Valencia «podría estar suponiendo prevaricación u obstrucción a la justicia» y que los documentos de archivo que llegan a SOS Bebés Robados «parecen calcados y hechos con plantilla», en referencia a los argumentos con los que se cierran. Considera que los fiscales «no están profundizando lo suficiente antes de dar el carpetazo».

La Fiscalía de Valencia, sin embargo, no tolera que se ponga en duda su trabajo y ayer mismo difundió una nota de prensa en la que recalca: «Se ha realizado una investigación pormenorizada y exhaustiva en todas y cada una de las denuncias, de manera individualizada y atendiendo a las circunstancias de cada una, en ocasiones coincidentes y siempre agotando todas las posibles líneas».

El Ministerio Público no sólo defiende que está haciendo las cosas bien. Va más allá y adjetiva de «encomiable» la labor de la Sección de Menores de la Fiscalía y de los investigadores de la Policía Nacional. Desde SOS Bebés Robados matizan que los policías «están trabajando correctamente y encontrando pruebas documentales importantes», pero estiman que los fiscales están fallando a la hora de transformar esos hallazgos en material con el que poner a los culpables ante la justicia. «En uno de los casos archivados ni siquiera han citado a declarar a un hombre que admite que compró a su hijo. Y él si está vivo», pone Vila como ejemplo.

Ante la crítica de exhumaciones en fosas realizadas sin cuidado, la Fiscalía contrapuso que todas han sido «escrupulosas», incluso «con presencia de arqueólogo». También recuerda a los afectados que, aunque su caso haya sido archivado, «pueden acudir a los juzgados y denunciar por la vía penal», derecho del que todavía no han hecho uso. También invita al «ejercicio de otras acciones legales ajenas a la jurisdicción penal». Y parece que ese va a ser el camino en el caso de que la Fiscalía no eleve denuncias a los jueces. Los miembros de SOS Bebés Robados prevén denunciar en los juzgados directamente, al sentirse «abandonados» por la Fiscalía.