Medio centenar de calles, bulevares y jardines de Valencia llevan a oscuras más de seis meses

Las zonas sin luz aumentan por la falta de presupuesto del ayuntamiento para reponer el cable de cobre robado

ISABEL DOMINGOVALENCIA.
Farolas apagadas en la gran vía. ::                             JUAN J. MONZÓ/
Farolas apagadas en la gran vía. :: JUAN J. MONZÓ

Los vecinos de medio centenar de calles y avenidas de Valencia se quedan a oscuras al caer la noche. La situación, lejos de ser puntual, se arrastra desde comienzos de este año en la mayoría de casos. Si el pasado enero el concejal de Alumbrado, Juan Vicente Jurado, explicaba que eran 46 las zonas a oscuras, ahora ya son 49 los puntos afectados por robo de cobre que, además, tienen pendiente la reposición de cableado sustraído.

El problema es la falta de presupuesto para acometer la sustitución del cobre y la reparación de los daños, según indicaron fuentes municipales, y un aspecto que en varias ocasiones ha apuntado el propio concejal. A esto se suma que en muchas farolas se realiza el arreglo y a los pocos días ya ha vuelto a desaparecer el cobre.

Estos daños representaron 211.556 euros para las arcas municipales en 2012. Hasta abril de este año, según los datos facilitados ese mes por la Concejalía de Alumbrado, el coste ya ascendía a más de 75.000 euros. Sin embargo, desde 2011 no hay partida presupuestaria para reparaciones. Ese año, por ejemplo, el ayuntamiento desembolsó medio millón de euros para sustituir el cobre robado.

El presupuesto consignado por el consistorio para la concejalía es de 3,6 millones, destinados al mantenimiento de toda la red pública de alumbrado y no se cubren los robos.

La lista de puntos oscuros es larga y afecta tanto a la ciudad como a las pedanías. Hay varios tramos del jardín del Turia, una parte de la avenida Campanar (cerca del antiguo hospital La Fe), el Parque Oeste, un tramo de la avenida Tres Cruces, algunas zonas del bulevar sur, los jardines Remonta de la Malvarrosa y de Doctor Lluch en el Cabanyal, el parque Marazul de Nazaret y un largo etcétera.

También el trazado de la ronda norte que recae en Benimaclet, desde la avenida Cataluña (a la altura del mirador) hasta el camino de Farinós, lleva a oscuras desde comienzos de año. Un poco más adelante, en la zona próxima a Alboraya, también hay farolas sin luz. Una situación que ha supuesto, además de la inseguridad en los conductores, que muchos vecinos dejen de pasear, practicar deporte o ir en bicicleta por la ronda norte «por miedo a tropezar, caerse o que alguien les dé un susto», explicó el portavoz vecinal, Francisco Guardeño.

Hasta Mercavalencia

Entre los afectados por los robos en las luminarias están los vecinos de la Font d'En Corts, donde la carretera En Corts está sin luz varios meses desde el semáforo del bulevar sur hasta el acceso a Mercavalencia, según la denuncia realizada por el presidente de la asociación vecinal, Vicente Tomás.

El problema se extiende a algunos caminos rurales donde, incluso, algunos residentes optan por dormir en otras propiedades que tienen en la ciudad por la situación de inseguridad que les crea la falta de luz. «Tienen miedo», apuntó Tomás, quien ha planteado a los técnicos municipales pagar de su propio bolsillo la reparación de algunas farolas, «pero no me lo permiten porque dicen que eso tiene que hacerlo el ayuntamiento».

Una situación similar tienen los residentes en El Saler, que reclaman desde hace ya cuatro años más iluminación para garantizar la seguridad. Aquí hay puntos de luz en los alrededores de los apartamentos pero los vecinos quieren que se amplíen a otras zonas. La asociación vecinal pide otras diez farolas, adecuadas al entorno del paraje natural, que están aprobadas por la Oficina Técnica de la Devesa y confirmadas desde junio de 2012 por el vicealcalde, Alfonso Grau. Sin embargo, no hay presupuesto y el consistorio estudia cómo asignar la partida.

Sistemas antirrobo

El ayuntamiento también ha puesto en marcha dos sistemas para evitar robos de cable dentro del desarrollo de un programa europeo, consistentes en ADN sintético y alertas que se activan a través de internet. Se colocaron de prueba en el Marítimo y en Campanar el pasado abril y la previsión era tener resultados en el plazo de mes y medio. Sin embargo, fuentes municipales indicaron que se ha prorrogado su aplicación ya que no se han producido robos en estos barrios desde que se anunció su ubicación.