El fugado de Emarsa usó una red como la de Gao Ping para blanquear dinero

Un informe de las autoridades de Malta revela transferencias de hasta 50.000 euros a una quincena de ciudadanos chinos

A. RALLOVALENCIA.
Depuradora de Pinedo, en una imagen de archivo. ::                             SIGNES/
Depuradora de Pinedo, en una imagen de archivo. :: SIGNES

Jorge Ignacio Roca Samper, el empresario fugado de Emarsa, sigue en paradero desconocido tres años después de iniciarse la investigación. Localizar al prófugo se antoja poco probable a estas alturas de la instrucción. No obstante, los informes que llegan al juzgado aportan luz a su manera de actuar, a cómo este economisto organizó toda una estructura financiera para blanquear dinero procedente, en su origen, de los lodos de la depuradora de Pinedo.

El juzgado de Instrucción número 15 de Valencia ha recibido recientemente la traducción del informe que enviaron las autoridades de Malta. Jorge Ignacio Roca tenía allí una de sus numerosas empresas. Se trata de Walnut Grove LTD. La fecha prevista para comenzar su actividad era mayo de 2009. Los negocios que iba a desarrollar -siempre en teoría- eran los relacionados con «sistemas solares para secar y gas natural comprimido». Sus mercados abarcaban Europa y Asia y el volumen de facturación previsto de su sociedad rondaba los 250.000 euros mensuales, según consta en la documentación remitida al juzgado.

En realidad, Walnut no era más que una tapadera. El arranque de los movimientos de dinero en la empresa coincide con su desaparición de Francia donde residía con su exmujer, María Aladrén. Su expareja sigue a día hoy en la prisión de Picassent tras su enigmática declaración en el juzgado de Valencia.

El informe de las autoridades maltesas muestra transferencias de 2010 y 2011 a cerca de una quincena de ciudadanos chinos. Las cuantías oscilan entre los 50.000 euros enviados por ejemplo a Huang Hai Fu o los 20.000 que se traspasaron a la cuenta de Feng Yong Jiang. En total, cientos de miles de euros se 'limpiaron' de esta forma. ¿Qué relación tenía Roca Samper con estos ciudadanos chinos? Pues muy probablemente ninguna.

El método es similar al empleado por la red que lideraba el ahora famoso empresario Gao Ping. Una serie de personas hacen llegar dinero en efectivo a Roca en el lugar en el que este se encuentra. No necesariamente se trata de Malta sino que podía estar oculto en otro destino.

El empresario fugado recibe ese dinero y a cambio realiza transferencias a ciudadanos chinos. En principio, se trataría de una cantidad superior a la que le entregaron los miembros de la red. De esta forma las dos partes obtienen un beneficio. Estos últimos conseguían que el efectivo llegara a China sin levantar sospechas gracias a Walnut Grove. Y Roca obtiene efectivo sin que tenga que sacarlas del banco y evita así dar pistas sobre su paradero.

María Aladren, su excompañera, declaró en el juzgado que Roca sólo le dejó un teléfono móvil en el que le iba enviando órdenes acerca de las ventas que tenía que hacer de los casi treinta inmuebles que poseían en Francia. Estos también fueron comprados con dinero procedente del sobrecoste de los lodos de la depuradora de Pinedo.

A medida de que Aladrén iba desprendiéndose de las propiedades, a través de su empresa Lot Monopoly se transfería el dinero a la sociedad de Malta. Casi un millón de euros, según se desprende la investigación. Y de ahí, Roca Samper lo movía como pago de supuestos servicios a empresas y a la quincena de ciudadanos chinos.

El informe de Malta revela un par de notas curiosas acerca de la sociedad del fugado. Por ejemplo, el beneficio después de impuestos de la firma de Roca era ínfimo: apenas 111 euros. Además, en el mismo sentido hay que destacar que la sociedad de Roca, de la que poseía la totalidad de las acciones, fue sancionada con una multa de 64 euros por no presentar sus cuentas a tiempo.