Copa de historia y religiosidad

El Santo Cáliz que se venera en la catedral de Valencia aspira a engrosar el Patrimonio de la Humanidad La tradición literaria iniciada ha convertido al Santo Grial «en un mito universal»

LAURA GARCÉSVALENCIA.
Una turista disfruta de la visita a la capilla del Santo Cáliz. ::                             J. SIGNES/
Una turista disfruta de la visita a la capilla del Santo Cáliz. :: J. SIGNES

Su reducido tamaño permite que un hombre la pueda tomar con la mano. Y, sin embargo, los expertos la consideran un enorme contenedor de cultura y también de religiosidad. Es una copa pequeña muy antigua. Dicen que anterior a Cristo. El tiempo le ha ido añadiendo experiencia histórica y ornamentos. Se venera en la catedral de Valencia desde el siglo XV. La tradición cuenta que Jesucristo la utilizó en la última cena y no faltan tesis que la defienden como inspiradora de leyendas que dieron lugar a la literatura épica medieval. El Santo Cáliz, el Santo Grial, la reliquia valenciana que esta semana ha iniciado el camino para convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

Conseguir ese título supondría una gran conquista para una ciudad que apuesta por el turismo y está empeñada en sumar atractivos a su oferta para visitantes. En esa aspiración se encuentra el origen de la decisión del Ayuntamiento para iniciar el expediente que desemboque en la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

«Es una copa alejandrina anterior a Jesucristo realizada en piedra pulida», a la que con el tiempo se le fueron añadiendo elementos decorativos. Explica el canónigo Jaime Sancho, presidente de la Comisión Diocesana de Patrimonio, que en la ornamentación que ha ido ganando con los años «destaca el pie, una naveta invertida de procedencia islámica». Dispone de asas de estilo mudéjar, perlas, esmeraldas y varias incrustaciones; algunas de origen francés, como porcelana de Limoges. La concurrencia de todo ha permitido «el embellecimiento de una pieza singular».

La condición estética es un atractivo, pero muchos llegan a Valencia impulsados por el deseo de encontrar con un vaso cuya grandeza no se basa exclusivamente en el aspecto.El canónigo Sancho insiste en la importancia religiosa e histórica, en definitiva cultural.

Referencia universal

Jorge Manuel Rodríguez, presidente del Centro Español de Sindonología, comparte esa valoración, incluso va más lejos. Sostiene que, además de la importancia religiosa, «hay pocos mitos tan universales con mayor aceptación que el del Santo Grial. Ahí están el cine y la literatura griálicas».

En la «universalidad» del Santo Grial encuentra Rodríguez la gran razón para que el cáliz de la catedral triunfe en la carrera que acaba de emprender: «La referencia a la búsqueda del Santo Grial está en todas las culturas. Es un referente colectivo que se origina en la literatura a partir de los siglos XI y XII y se extiende a través del Camino de Santiago hasta convertirse en un referente mundial».

Jaime Sancho cita, también lo hace Rodríguez, las teorías alemanas que apuntan al Santo Cáliz como «fundamento de las leyendas griálicas que son creación de la literatura de la Baja Edad Media». Pero el canónigo acentúa la importancia religiosa del vaso: «La tradición lo considera testimonio de la historicidad, de la realidad de la Última Cena de Jesucristo. Concuerda con la descripción de la cena Pascual, es un vaso de ritual».

Añade que la «autenticidad de la copa no está admitida como dogma de fe, pero está autorizado el culto. El hecho de que los dos papas que han visitado Valencia, Juan Pablo II y Benedicto XVI, lo hayan utilizado para celebrar la Eucaristía legitima el culto». Concluye el canónigo que ante el Santo Cáliz «la cultural y la religiosa son consideraciones inseparables».

La función que ha desarrollado en la transmisión de valores humanos universales es otra de las virtudes que los expertos consultados predican en favor de alcanzar el reconocimiento de la Unesco. «Lealtad, caballerosidad, justicia, ayuda a los demás» son aportaciones que se exaltan en la literatura griálica y han llegado hasta la cultura actual», apunta el presidente del Centro Español de Sindonología. Jaime Sancho añade la «pureza y la justicia» como otras aportaciones.

Ahora todo se encuentra en fase inicial. La primera vez que se planteó la solicitud de la declaración de Patrimonio de la Humanidad fue en 2008, en el transcurso del Congreso Internacional sobre el Santo Cáliz que se celebró en Valencia.

Aquella propuesta cayó en el olvido hace cinco años y ahora se ha revitalizad. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, confirmó el viernes la aprobación de una moción para impulsar la solicitud ante la Unesco. El planteamiento fue muy bien recibido por el canónigo Sancho, que considera que si se consigue «habrá mayor protección». Con la misma satisfacción valoró Rodríguez la decisión

Ya se han realizado las primeras gestiones. La alcaldesa confirmó que ya había informado de la moción aprobada al Arzobispado, el Cabildo Catedralicio, la Cofradía del Santo Cáliz y la Real Hermandad del Santo Cáliz. También al Consell, a la Diputación y al Gobierno. Ahora la iniciativa buscará obtener el apoyo de los diferentes grupos políticos en un pleno municipal. Alcanzar la máxima unidad para plantear la propuesta es uno de los objetivos primordiales para la apuesta que acaba de plantear Valencia.