«No sólo el Palau de les Arts sufre impagos. En Florencia me deben siete funciones»

El maestro indio rechaza ofertas del Metropolitan de Nueva York, la Scala de Milán y la Ópera de Berlín para continuar en Valencia

CARMEN VELASCOVALENCIA.
Zubin Mehta, ayer, en su camerino del Palau de les Arts. / Damián Torres/
Zubin Mehta, ayer, en su camerino del Palau de les Arts. / Damián Torres

Un ejemplar de 'Blood and Beauty' de Sarah Dunant (una novela sobre la saga de los Borja que arranca con el valenciano Rodrigo de Borja) descansa en la mesa auxiliar del camerino de Zubin Mehta (Bombay, 1936), junto a un libreto voluminoso de 'Otello', unos cedés de Wagner, su iPhone y varios ejemplares de revistas culturales. La medalla del Consell Valencià de Cultura reposa en un aparador cercano. Mehta está a gusto en su despacho. «Antes de que comenzara la programación en el Palau de les Arts, visité el edificio aún en obras con Calatrava. El arquitecto me dijo: 'Este será tu camerino'. Y me pareció maravilloso. Sé que Calatrava es muy criticado, pero yo soy su fan número uno. Ojalá construya algo en mi país». En su habitación, orientada al Hemisfèric, pasa muchas horas. «A mí no me reconocen en la calle porque no la piso. Como en el camerino de Les Arts o en el hotel», asegura. Hace dos excepciones: compra chocolate en una popular tienda de la calle Conde Salvatierra de Valencia y frecuenta un conocido restaurante paquistaní de Godella.

El menú de la entrevista no es gastronómico sino artístico. Está satisfecho de la última temporada y de la evolución del Festival del Mediterrani, pese a la limitación económica. Siempre alza la voz para exigir mayor apoyo económico.

-¿Es un soldado de la ópera?

-Sí, pero no combato sólo. Somos un equipo con Helga Schmidt al frente, que luchamos por un futuro para Les Arts.

-¿Es el dinero el enemigo de la ópera?

-Ahora estamos sufriendo mucho, porque el sector privado no aporta casi nada. Hemos reducido notablemente el número de óperas y funciones. En el VI Festival del Mediterrani estaba previsto realizar, además de 'Otello', 'Los maestros cantores de Nuremberg', de Wagner, pero se ha caído de la programación por falta de presupuesto.

-El Teatro Real y el Liceo ¿podrían hacer lo mismo que hace Les Arts con el actual presupuesto?

-No, porque no tienen a Helga Schmidt. Ella es capaz de convencer a los mejores artistas para que vengan aquí por menos dinero. Todos hemos rebajado nuestro caché.

-Usted siempre reivindica el papel de la intendente. ¿Necesita un defensor?

-Es totalmente necesario reivindicar su figura. Ella logra la excelencia artística con un 50% menos de presupuesto porque conoce personalmente a todo el mundo de la ópera. Me sorprende que Schmidt siga trabajando en Les Arts cuando le han bajado el sueldo un 60%. No entiendo por qué se queda...

-Usted también permanece en Valencia. ¿Por qué?

-Sólo por razones artísticas porque en estos momentos lo que me pagan aquí me lo pagarían en cualquier otro sitio. Los primeros años de Les Arts yo cobraba un poquito más que en otros auditorios, ahora ya no. Yo ganaba lo mismo que Lorin Maazel. Él se fue. Yo permanezco. En el momento en que baje la calidad, me voy. Si Schmidt se marcha, yo tampoco me quedo.

-¿Usted se niega a escuchar ofertas?

-He recibido miles. Mi secretaria lo único que hace es escribir cartas rechazándolas: del Metropolitan de Nueva York, de la Scala de Milán, de la Ópera de Berlín, de Daniel Barenboim... Estar en Valencia me permite compaginar mi trabajo con la Filarmónica de Berlín y en el Maggio Musicale Fiorentino.

-¿Echa de menos a Lorin Maazel?

-Sí, mucho. El triángulo Schmidt, Maazel y Mehta era el ideal. Lamento que el maestro se tuviera que ir, pero lo hemos reemplazado por directores de orquesta importantes como Riccardo Chailly o Plácido Domingo.

-No ha nombrado a Omer Meir Wellber, que fue el relevo de Maazel...

-Nunca lo he visto dirigir ni tan siquiera en un ensayo. Yo no lo traje aquí, no lo conozco. No coincido con él. Tengo referencias de él, pero no una opinión personal. Sé que ha cosechado éxitos en Florencia e Israel.

-Los problemas de liquidez de Les Arts ocasionaron impagos entre los intérpretes. ¿Esta situación se produce en otros coliseos europeos?

-Claro, en casi todos los teatros italianos, salvo la Scala. Florencia me debe a mí siete funciones y aún no ha pagado los sueldos de los intérpretes de 2012. En Catania, llevaban debiendo los cachés de dos o tres años.

-Los teatros tampoco son ajenos a las reducciones de plantillas...

--En todos los auditorios europeos van a despedir a trabajadores porque tienen demasiada gente en plantilla. En Viena, Múnich, Berlín o Dresde tienen función todas las noches y es normal que dispongan de más personal. No es el caso de Les Arts, aunque desconozco cuánta gente trabaja aquí.

-¿Teme por el futuro del coliseo valenciano?

-Sí, por supuesto. En los últimos años los gobiernos han apoyado especialmente la cultura, sobre todo en España e Italia, pero ahora los presupuestos son mínimos. Me preocupa el escaso apoyo a la cultura, pero también a la educación. El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, me dijo que el año que viene va a ser tan malo como este, pero que mantendría el mismo presupuesto. Creo que es consciente de la alta calidad del Palau de les Arts y muestra sensibilidad por la ópera.

-¿La ópera está politizada?

-Supongo, pero todo es así. Lo que necesito de los políticos es que se sientan orgullosos del Palau de les Arts. Recuerdo, por ejemplo, que Alejandro Font de Mora transmitía que el coliseo era importante y lo difundía. En este aspecto, creo que María José Catalá es igual que Font de Mora, pero aún no la conozco personalmente. La próxima semana tengo una reunión con ella.

-¿Piensa jubilarse en Valencia?

-No, ¿por qué en Valencia? En Israel trabajo desde hace 44 años y llevo 61 años en la Filarmónica de Viena. Quizá me jubilaré en la India, pero no pienso en la retirada. Ahora sólo tengo en mente el concierto con Michael Barenboim con piezas de Brahms y Mendelssohn-Bartholdy en Les Arts.

-¿Qué puede anticipar de la próxima temporada de Les Arts?

-La intendente continúa barajando títulos. Sé que Riccardo Chailly dirigirá el Réquiem de Verdi y para el Festival del Mediterrani sueño con 'El caballero de la rosa' de Strausss.

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