Les Arts pide cerrar un presupuesto de tres años para garantizar la calidad

Helga Schmidt asume que con menos trabajadores en el auditorio se podrá mantener la excelencia de las óperas

C. VELASCOVALENCIA.
Zubin Mehta, ayer, en la presentación del Festival del Mediterráneo. ::                             JESÚS SIGNES/
Zubin Mehta, ayer, en la presentación del Festival del Mediterráneo. :: JESÚS SIGNES

La seguridad económica es la mejor garantía de cualquier proyecto, sea o no cultural. El Palau de les Arts busca un aval financiero a largo plazo para evitar que se fagocite lo conseguido hasta ahora. El escaso apoyo del Ministerio de Cultura, la ausencia de ley de Mecenazgo y la crisis obligan al coliseo valenciano a esforzarse por asegurarse la fuente de ingresos. Helga Schmidt ha solicitado al Consell que fije un presupuesto para los próximos tres años, desde 2014 hasta 2016. La intendente pide estabilidad económica para Les Arts para garantizar la excelencia musical, algo que permitiría contratar a las primeras figuras con mayor antelación. Así lo aseguró ayer durante la presentación del VI Festival del Mediterráneo en la que estuvo acompañada por el director del certamen, Zubin Mehta, y Manuel Tomás, el director general de CulturArts.

El presupuesto del Reina Sofía mengua cada año. Para este año dispone de 15,24 millones de euros a cuenta de la Generalitat, 1,8 millones menos que en 2012. «No espero más recortes», dijo Schmidt mirando a Manuel Tomás, quien le mantuvo la mirada. «La consellera de Cultura está luchando mucho por una seguridad presupuestaria porque apoya a Les Arts», agregó. Según la intendente, esta petición cuenta «con la comprensión del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, así como del vicepresidente, José Císcar», y que también ha intentado comunicárselo a Hacienda.

Cerrar programaciones a tres años vista, además, tendría una repercusión positiva imán entre los turistas extranjeros, según la máxima responsable del coliseo valenciano. Los melómanos de Japón, Estados Unidos y Sudamérica podrían preparar sus viajes a Valencia conociendo la programación lírica de la ciudad, comentó.

Schmidt solicita mayor estabilidad económica a sabiendas de que la austeridad de la administración impone el ahorro, que no ha de suponer un sacrificio del nivel artístico. La excelencia lírica es la meta y el camino, a juicio de la responsable de la programación del coliseo.

La intendente es consciente de que Les Arts debe autofinanciarse en la medida de lo posible por eso opta por programar títulos populares para lograr el lleno del patio de butacas: «Hemos cambiado drásticamente el sistema de programación, hemos puesto óperas más populares; lo que no vende aquí es la ópera en versión concierto y no lo vamos a hacer más porque tenemos que llenar las salas al máximo posible, al 90%». Los ingresos de la taquilla de la última temporada logran equilibrar el coste de las producciones, apuntó. También señaló la necesidad de «aumentar los patrocinadores».

Los recursos económicos dominan la programación del coliseo. Pero Schmidt se enfrentará en 2014 a otro ajuste: los despidos en el auditorio previstos por el ERE de CulturArts. A la pregunta de los periodistas de si se puede mantener el nivel artístico con menos trabajadores, la intendente no dudó: «Sí». La responsable del coliseo asume que en próximas temporadas dispondrá de menos personal.

Programación más ligera

«Como tenemos menos espectáculos en una temporada hay una programación más ligera que necesita menos empleados», agregó. Se acabaron los espectáculos faraónicos o espectaculares. Schmidt puso como ejemplo el caso de los fijos discontinuos, ya que en un futuro se puede estudiar contar con ellos «en períodos más breves o para nada, depende de qué cosas se hagan», explicó respecto al recorte de la plantilla. Se trata de una treintena de profesionales que, como todos los años, cesan con la última ópera -en el presente ejercicio es el 16 de junio, última representación de 'Otello'- y que normalmente vuelven a ser recuperados cuando se retoma la actividad.

Sobre la posibilidad de aplicar un ERE, Manuel Tomás comentó que aún no se puede hablar ni de cantidad de afectados ni de reducción puesto que se están analizando «todas las alternativas».