Benissa rescata la gestión de la piscina para evitar que un millar de usuarios se quede sin el servicio

Tras acordar el pleno la rescisión del contrato con la concesionaria, el consistorio baraja asumir la dirección o adjudicarla a una nueva empresa

R. GONZÁLEZBENISSA.

Mientras el Club Natación Benissa cosecha 17 medallas en el campeonato celebrado en Albacete, el ayuntamiento de la localidad rescata la gestión de la piscina cubierta municipal para evitar que el millar de usuarios que utilizan las instalaciones se quede sin este servicio.

El pleno de Benissa aprobó esta semana resolver el contrato de adjudicación con Gestkal XXI, a petición de la propia empresa. Según explicó el alcalde de la localidad, Juan Bautista Roselló, la adjudicataria presentó la renuncia a seguir desarrollando su labor porque el ayuntamiento le había traslado las deficiencias en la gestión que habían llegado a su conocimiento.

En este sentido, el primer edil subrayó que la decisión de no continuar con la gestión estuvo motivada por varios factores. Además de las críticas por la calidad del servicio y la escasez de actividades, la empresa consideraba que el servicio de la piscina cubierta no resultaba rentable y le solicitó al consistorio una compensación económica para paliar esa situación. Petición que rechazó de plano el ayuntamiento.

La resolución del contrato con la mercantil se hará efectiva el próximo 30 de junio. Antes de que llegue esa fecha límite, el ejecutivo local deberá haber resuelto qué solución le va a dar a la gestión de la piscina cubierta municipal para no deje de seguir prestando servicio y que pueda ofrecer un amplio abanico de actividades.

Roselló explicó que en este momento se están barajando dos opciones. Por un parte está volver a sacar a concurso el contrato y que una nueva empresa se encargue de la gestión.

La otra opción sería que el propio Ayuntamiento de Benissa asumiera esa función. En cuanto al coste que esto último podría suponer para las arcas municipales, el primer edil recalcó que cualquier piscina genera gastos e ingresos y que «con una gestión buena y eficiente se puede conseguir que la instalación se autofinancie y no nos cueste nada de dinero».

Por ahora no se ha descartado ninguna de las dos opciones posibles. Se están valorando los pros y los contras de ambas posibilidades. Juan Bautista Roselló apuntó que hasta el 30 de junio el consistorio tiene tiempo suficiente para preparar el pliego de condiciones para conseguir una empresa que ofrezca garantías o para asumir la gestión directa.

Garantizar el servicio

Sea cual fuere la decisión final, el alcalde aseguró que «vamos a garantizar el servicio y la instalación no se va a cerrar». Según remarcó, casi un millar de usuarios utiliza el servicio y la intención municipal es que las instalaciones ofrezcan una amplia oferta de cursos y actividades a los vecinos de Benissa y de otros municipios cercanos que acuden allí.

Respecto a la intervención del portavoz de CIBE en el pleno sobre la necesidad de tener en cuenta a la hora de devolver la fianza a la empresa adjudicataria que la mercantil adeuda varias mensualidades a los trabajadores de la piscina, el munícipe comentó que la información no está contrastada, pero que iban a verificarla. Juan Bautista Roselló dijo que «el ayuntamiento va a velar por los derechos de los empleados» y va a exigir a la empresa que «se ponga al día en el pago a los trabajadores».

La piscina cubierta de Benissa se inauguró en marzo de 2007 y costó algo más de 2,5 millones de euros. Consta de un vaso polivalente o semiolímpico, de 25 por 12,50 metros, con una profundidad variable, y de un vaso de aprendizaje de menores dimensiones.

Además de la piscina, las instalaciones municipales cuentan con un gimnasio, sauna, hidromasaje y baño turco. Usuarios de todas las edades acuden allí para disfrutar de sus servicios a lo largo de todo el año, excepto en agosto, que cierran.