El cardenal Santos Abril apela a la solidaridad para mejorar la sociedad

El purpurado provoca el aplauso general entre los fieles al relatar cómo el Papa Francisco pagó su alojamiento en un piso tras ser nombrado

P. MORENOVALENCIA.

El ejemplo del Papa Francisco fue uno de los hilos conductores en la homilía del cardenal Santos Abril durante la Missa d'Infants de ayer. Incluso provocó los aplausos de los miles de fieles congregados en la plaza de la Virgen, cuando relató una anécdota sobre la honradez y rectitud del primero a los pocos días de ser nombrado sucesor de Benedicto XVI.

A las ocho de la mañana, toda la solemnidad de uno de los actos centrales de la festividad sirvió de escenario para que el cardenal turolense hablara de fe, solidaridad e igualdad, entre otros valores que quiso expresar a los congregados al plantearlos como necesarios en la sociedad actual. La pequeña gran historia de Francisco fue cuando el Papa quiso pagar la estancia de unos días en la residencia donde vivió hasta su traslado a la residencia oficial en el Vaticano.

«Quiero pagar mis cuentas porque no quiero que se piense que el Papa se aprovecha de algo personal». Fue lo que respondió al cardenal, arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, para añadir Santos la petición de que «vuestra caridad no sea una farsa»

Pasando con agilidad del castellano al valenciano y viceversa, dejó claro al principio de su intervención que «Valencia es mi ciudad», cuando aceptó la invitación de presidir el acto religioso. «Tu eres l'orgull del nostre poble», citó para interpretar que la frase «recoge el sentimiento general de esta mañana y de toda la historia desde el siglo XVI».

Subrayó que «siglos de fe» han servido para construir las iglesias y que la «fe se mantiene en el pueblo fiel». Citó una frase de Juan Pablo II en uno de los viajes donde le acompañó por Sudamérica, acerca de que se trata de «lugares santificados por la presencia del pueblo fiel».

A partir de la fe, pidió a los fieles congregados en al plaza a «traducirla en obras de solidaridad y ayuda a los pobres» porque «será así como se ofrecen las flores más bellas a la Virgen». Habló de que puede «enriquecer la existencia y elevar el tono de la sociedad».

«Hay que mirar el cielo sin olvidar que debemos construir aquí y hoy, un cielo y una tierra nueva». Fue otro de los compromisos que pidió a los presentes. «La llamada de Dios, que nos mira y acompaña, nos pide un compromiso en la lucha por el bien, por la dignidad de todo hombre y mujer, mientras construimos un mundo más justo», aseguró.

También hizo un llamamiento a la defensa de la dignidad y los derechos de la mujer, asegurando que «no es justificable una desigualdad de derechos» con el hombre. «Tenemos la misma dignidad», precisó, para añadir que la fe «no es para una temporada, sino para mantenerla».

Dedicó unos minutos a hacer un llamamiento a favor de la dignidad de la mujer. Recordó que a los pies de la Cruz «había tres mujeres y un solo apóstol», para comentar que fueron «las más fieles a Jesús, más que sus mismos discípulos». Volvió a citar al Papa Francisco cuando dijo que «la mujer tiene un puesto especial en el papel jugado en la resurrección de Cristo y en la Iglesia».

Por su parte, el arzobispo Carlos Osoro pidió al cardenal que transmita al Papa «la fuerza de la fe en Valencia», para acabar con el clásico «¡Vixca la Mare de Déu!». Santos había insistido antes sobre la igualdad entre hombres y mujeres que «desearía que así fuese y no hubiera discriminación alguna a la mujer, dado que tiene la mismísima dignidad del hombre».

Reclamó que «nos comprometamos a que no haya discriminación alguna a la mujer ni por motivos religiosos ni de otro tipo que puedan impedir que ese puesto lo ocupen con toda dignidad».

En la ceremonia participaron dos cardenales y once obispos. Acudió el cardenal emérito de Barcelona, Ricard María Carles, entre otras autoridades eclesiásticas. El purpurado turolense recordó que «María la Virgen es el prototipo de la mujer más grande» y alentó a todos a que «sepamos quererla y honrarla».