El PSPV quiere que los delitos de corrupción prescriban a los 15 años y no a los diez

Puig llevará al comité nacional la prohibición de sobresueldos, la obligación de hacer públicos los contratos menores y las primarias

M. HORTELANOVALENCIA.
Reunión de la permanente de la Ejecutiva, ayer. ::                             LP/
Reunión de la permanente de la Ejecutiva, ayer. :: LP

El secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, planteará a los miembros del comité nacional, el próximo sábado, un desnudo integral de las estructuras del partido. Y lo hará mediante el documento de 'Propuesta de reacción democrática' que ha elaborado y que, hasta el viernes podrán modificar con aportaciones los miembros del máximo órgano entre congresos.

En 75 propuestas, Puig desgrana su hoja de ruta orgánica que desarrollará las líneas fundamentales del PSPV hasta las elecciones autonómicas. Entre ellas, destaca la petición de ampliar de diez a quince años el período en el que los delitos por corrupción prescriban, o la prohibición a los cargos públicos para que acepten cualquier tipo de sobresueldos. En tres apartados diferenciados, (transparencia y corrupción, reforma de los partidos políticos y reconversión institucional», Puig enumera un código de buenas prácticas que obligará a todos los cargos públicos del partido a dejar constancia por escrito de que se someterán a su doctrina.

En concreto, el documento impedirá la incompatibilidad de cargos remunerados en una misma persona, así como la publicación de toda la información relacionada con sus ingresos y rentas, y su formación académica y experiencia profesional. Las cuentas del partido también entrarán en esa dinámica y serán publicadas anualmente. De hecho, los socialistas también pedirán a la Sindicatura de Comptes que las fiscalice. Se trata así de dotar de mayor transparencia a unas cuentas que, en la actualidad son casi secretas, a pesar de que se nutren de subvenciones públicas. Se busca, además, prohibir las subvenciones de empresas a los partidos como método de financiación, además de la modificación del Código Penal para que contemple el delito de financiación ilegal de actividad política y electoral o la ampliación del plazo de prescripción de los delitos de corrupción. Actualmente, las faltas quedan sin efecto a los diez años, pero en el PSPV quieren que se amplíe ese plazo a los quince para dar mayor recorrido a las denuncias, que conviven con la saturación de los juzgados y las largas instrucciones.

En el ámbito de la gestión, los socialistas valencianos plantean una mayor grado de conocimiento también de las cuentas de los organismos públicos. Así, plantean que los procesos de contratación en las instituciones sean públicos en su totalidad. Es decir, Puig aboga por publicar todas las ofertas que se presenten, incluso las que no resulten adjudicatarias. También los concursos que se anulen. Además, el PSPV deberá cuantificar en su programa electoral todas las medidas económicas incluidas en sus programas electorales para que se sepa de dónde saldrán los fondos para cada proyecto que se comprometa con los votantes.

En el ámbito de la lucha contra la corrupción, los socialistas valencianos piden la suspensión provisional de las responsabilidades de los cargos imputados por corrupción y cambios legales que eliminen el aforamiento en el caso de que los salpicados por corrupción sean diputados.

En cuanto a la reforma de los partidos políticos, el borrador apuesta por primarias abiertas a todos los ciudadanos. Para ello, se aboga por modificar la Ley de Partidos Políticos para hacer extensible a todos la elección democrática de candidatos a alcaldes de municipios de más de 20.000 habitantes, presidencia de comunidad autónoma y Gobierno central. Al secretario general pide que se le elija por primarias entre militantes.