El escrache en la casa de González Pons acaba en un juzgado de Valencia

El diputado del PP presentó una demanda contra los antidesahucio tras la protesta en su domicilio, que acabó con manifestantes aporreando su puerta

M. H. VALENCIA.

Un juzgado de Valencia estudiará la demanda presentada por el diputado valenciano Esteban González Pons, tras el escrache que vivió en su casa el pasado 21 de marzo. El también vicesecretario del PP denunció a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) tras el «acoso» que sufrió en su domicilio valenciano, donde medio centenar de manifestantes «aporrearon» la puerta de su casa durante media hora.

Ayer, el Juzgado de Instrucción número 37 de Madrid se inhibió en favor de los juzgados de Valencia según informaron a Europa Press fuentes judiciales. Entre las razones de esta inhibición se encuentra el hecho de que el escrache tuvo lugar en el domicilio de González Pons en Valencia pese a que el dirigente popular presentó la denuncia en la comisaría de Policía del Congreso de los Diputados en Madrid. En la demanda presentada por Pons no figuran identificados los autores de las supuestas coacciones sufridas durante el escrache.

La protesta frente al domicilio del parlamentario valenciano se produjo sólo un día después de que los antidesahucios llevaran el escrache hasta la casa de la también diputada del PP por Valencia Belén Juste. En ambos casos la protesta traspasó las puerta de las fincas donde se ubican sus domicilio y finalizaron en los rellanos de su escalera, con varios miembros colando documentos por debajo de la entrada de sus piso. En ambas situaciones la actuación policial fue necesaria.

Unos días después, González Pons interpuso una demanda por acoso al considerar que los antidesahucios rebasaron los límites de su intimidad. Por su parte, la PAH de Valencia también anunció que emprendería acciones legales contra Pons por «injurias y calumnias» por las declaraciones que realizó el también diputado tras la acción de protesta que llevó a cabo el colectivo en su casa. La semana pasada le llegó el turno al tercer diputado valenciano. En este caso, el secretario primero de la Mesa del Congreso, Ignacio Gil Lázaro, aunque en esa ocasión los manifestantes no encontraron su domicilio. Ayer, el PP sumó a nivel nacional el decimocuarto caso de escrache a un diputado de Cádiz y hoy se producirá el cuarto en Valencia, con una protesta frente a la sede del PP valenciano.

Por su parte, ayer, González Pons admitió que la protesta puede ser una «forma de diálogo» pero advirtió que la violencia es el límite. De hecho, señaló que la violencia «no es un método que soporte la democracia» y, por lo tanto, «la causa más digna se ve perjudicada si es defendida con violencia». «El PP está convencido de que hay muchas personas sufriendo mucho en España y está dispuesto a dialogar con todas y aceptar incluso que la protesta es una forma de diálogo, pero lo que reclama es que la protesta entendida como forma de diálogo nunca traspase el límite de la violencia», declaró en una rueda de prensa.