Paella y traca en multitud

La falla J. J. Dómine-Port reúne a más de 3.000 personas en su concurso gastronómico que ya ha cumplido veinticuatro años de historia

L. SORIANOVALENCIA.
Multitudinarias paellas de la comisión J. J. Dómine, ayer, junto al puerto. ::                             JESÚS SIGNES/
Multitudinarias paellas de la comisión J. J. Dómine, ayer, junto al puerto. :: JESÚS SIGNES

Paella, música, traca y buen ambiente. Esa es la exitosa fórmula que tiene la falla J. J. Dómine-Puerto para atraer cada año en Fallas a miles de personas a su demarcación. La explanada situada frente al puerto, donde cada año se monta la feria de Navidad, se convirtió ayer en una gran cocina fallera donde se prepararon 280 paellas.

Más de 3.000 personas se congregaron en esta zona del Marítimo para participar en el concurso mundial de paellas para empresas del sector logístico portuario que se organiza desde hace veinticuatro años.

En este acto multitudinario no faltó la fallera mayor de Valencia, Begoña Jiménez, y sus doce compañeras de la corte. Además, en el jurado formado por 24 personas, hubo representación de las principales empresas vinculadas con el puerto. Entre las personalidades, por ejemplo estuvo, Vicente Boluda, presidente de AVE y ANV; Juan Carlos Moragues, conseller de Hacienda; José Llorca, presidente de Puertos del Estado o Rafael Aznar, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia.

«Llevamos 24 años haciendo el concurso de paellas. La cosa empezó casi de broma, hablando con empresas del sector logístico. Comenzamos con algo más de 20 paellas y ahora llegamos a las 280», indican los falleros de la comisión que preside David Monterde.

Aunque es difícil saber la cifra exacta de personas que degustaron las paellas, miembros de la organización explican que como «mínimo hay diez personas por paella, en algunos casos quince, y si hay 280 paellas o algunas más, es fácil que hayan venido 3.000 personas».

Los organizadores del acto lo ponen prácticamente todo: unos 300 fardos de leña; el arroz, la carne, la verdura, la bebida, «hasta vino, cava y pasteles», indican. Lo único que tienen que hacer los asistentes es ponerse el delantal, encender y controlar la necesidad de más o menos fuego durante el proceso de cocción y dejar reposar el arroz.

La mayoría de los asistentes son asiduos de muchos años, como Víctor y Lucía. «Venimos porque hay buen ambiente y compartes momentos de asueto con los compañeros del trabajo», comentan.

Jesús Rosa y Jerónimo Morales también repiten, del grupo Romeu Multiservice. «Cada año nos turnamos y hace uno la paella y así vamos probando a ver a quién le sale mejor», explican.

Las tres empresas que se llevaron primeros premios del jurado A, B y C fueron Tiba, empresa logística; Arkas y Maersk. Como anécdota, cabe destacar que a Vicente Boluda le encantó en especial una paella y se comprometió a regalar a los cocineros una caja de vinos.

Además, minutos antes de la comida, los máximos representantes de J. J. Dómine, Alba Mas, Zaida Resina, Quique Cervelló y David Monterde, dieron orden de que comenzará el disparo de una mascletà que ofreció el pirotécnico 'El Traca'. Luego, la fiesta continuó con música.