Expedientan a la exdiputada del PSPV Nuria Espí por no declarar su patrimonio

La exdelegada del Plan Nacional sobre Drogas no presentó a su cese en el cargo la declaración a la que le obliga la Ley de Conflictos de Intereses

J. C. F.VALENCIA/MADRID.
La exdiputada del PSPV y exdelegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas Nuria Espí. ::                             EFE/
La exdiputada del PSPV y exdelegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas Nuria Espí. :: EFE

La exdiputada autonómica del PSPV y exdelegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, es uno de los cuatro exaltos cargos del Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero a los que se les ha abierto expediente sancionador por no haber cumplido con su obligación de presentar a su cese la declaración patrimonial y de actividades que exige la Ley de Regulación de Conflictos de Intereses de los Miembros del Gobierno y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado.

La citada ley de regulación de conflictos de intereses, que data de 2006, señala que el plazo para la presentación de esos informes sobre las actividades que se vayan a realizar y sobre el patrimonio acumulado es de tres meses a partir de las fechas de toma de posesión y de cese.

Si no responden, la oficina dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas les envía un recordatorio y, si siguen sin cumplir con su obligación, les dirige un requerimiento que, si tampoco es atendido, deriva en la apertura de un procedimiento sancionador.

Según un informe de la Oficina de Conflictos de Intereses remitido al Congreso, los expedientados son la propia Espí, un exembajador en la República de Gabón César Alba Fuster; el exconsejero delegado de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) José Enrique Gómez Espinar y un exdirector del Gabinete de Carmen Chacón en el Ministerio de Defensa, el periodista Joaquín Fernández Núñez.

Espí fue nombrada en noviembre de 2010 como responsable del Plan Nacional sobre Drogas. Persona de la máxima confianza de la exministra de Sanidad, Leire Pajín, llegó de su mano a ese ministerio, sólo unos días después de que la exnúmero tres del PSOE dejara ese cargo para pasar a formar parte del Ejecutivo central. Espí, que sustituyó en el cargo a otra valenciana, Carmen Moya, estuvo en el cargo el año que pasó hasta las elecciones generales ganadas por el PP. La designación de Espí se vio rodeada de polémica, toda vez que no era funcionaria de carrera, sino auxiliar administrativo. Pese a que la ley señala que para ocupar una dirección general hay que ser funcionario y pertenecer al Grupo A -es decir, ser también titulado superior-, Pajín optó por mantener la designación de la exdiputada autonómica del PSPV.

Tras su paso por el Ejecutivo central y con la derrota del PSOE en las elecciones generales, Espí se vio obligada a dejar la primera línea de la actividad política. En la actualidad no forma parte de ningún organo de dirección de los socialistas valencianos. De hecho, en la calle Blanquerías se admitió ayer que desde que Pajín decidió abandonar la política activa para desempeñar un cargo en la Organización Panamericana de Salud -en julio del año pasado- con sede en Washington, Espí no ha ocupado más puestos de responsabilidad pública.

Las mismas fuentes consideran que la exdiputada sólo tendría opciones de volver a ocupar cargos destacados en el partido o en la administración en la medida que Pajín defienda su presencia en la dirección del partido o en alguna administración gobernada pòr los socialistas.

Conflictos de intereses

En el segundo semestre del pasado año, la Oficina de Conflictos de Intereses envió hasta 125 recordatorios por no presentar declaración de actividades y bienes, de los que falta por recibir tres por cese y 52 anuales.

Además, dirigió 18 requerimientos a altos cargos que no atendieron los recordatorios del semestre anterior, pero todos han sido ya contestados.

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