Los vecinos de la comarca esperan que el Niño se quede en la Marina

Las ventas son buenas en las administraciones que en repartieron en Navidad pedreas y Gata agota el número que dio el quinto premio

R. GONZÁLEZDÉNIA.

Estos son días de ilusión, no sólo para los niños, sino también para los que depositan sus esperanzas en el sorteo del Niño. Los vecinos de la comarca confían en el premio no pase de largo y se quede en la comarca.

Este año la influencia del Gordo ha sido importante en las ventas. Gata quiere repetir fortuna con el mismo número con el que ganaron el quinto premio el pasado 22 de diciembre. Tanto es así que el 49.257 se ha agotado.

El lotero, Francisco Arabí, espera que el domingo Gata vuelva a ser protagonista y se lleve un buen pellizco. Ayer se mostraba contento ya que «las ventas están más animadas al haber tocado el quinto». Arabí reconoció que ese número se había acabado rápidamente y que la gente le había pedido también décimos que terminen, sobre todo, en 5 y en 7.

El responsable de la administración de Gata insistió en que el sorteo del Niño ofrece más posibilidades de que toque algo a los que compran, ya que premia un importante número de terminaciones y además tiene tres reintegros.

La buena venta de lotería en ventanilla se ha repetido en las administraciones de los municipios de la comarca que repartieron pedreas en Navidad y en el resto las cifras son similares a las del pasado año. En ejemplo es Moraira. Allí, el lotero, Enrique Caselles, destacó ayer que las ventas iban bastante bien teniendo en cuenta la crisis y lo achacó a que la gente invierte parte del dinero ganado en Navidad.

También en Benissa y Ondara las ventas estaban bien encarriladas, como reconocieron sus responsables, Maite Ivars y Charo Pérez, respectivamente. Según esta última, «los compradores tienen la esperanza de que toque lo que no cayó en el Gordo».

En Dénia, las cifras son similares a las del pasado año. Uno de los loteros incidió en que todo depende del dinero repartido el 22 de diciembre.

En Xàbia y Pedreguer, en cambio, la afluencia de compradores ha sido más baja, aunque los que acuden a por un décimo lo hacen con la ilusión de que le toque alguno de los muchos premios que se repartirán el domingo a partir de las doce del mediodía.

Como siempre, los números que se han agotado son los acabados en 13 y más en esta ocasión porque coincide con el año actual, 2013. También el 69 ha sido muy demandado. Un año más han triunfado las terminaciones impares, especialmente los números que finalizan en 5 y 7.