La mitad de las familias valencianas ya no paga los recibos de la comunidad

Los administradores de fincas estiman que la deuda global en la Comunitat alcanza los 81 millones de euros

E. PÉREZ ,VALENCIA
J.M. Benítez / El Correo/
J.M. Benítez / El Correo

La mitad de las familias valencianas ya no paga los recibos de la comunidad de vecinos. El porcentaje no deja de crecer año tras año, casi al ritmo que las cifras de paro. Con la pérdida del empleo desaparecen los ingresos que regularmente entraban en los hogares. En la Comunitat hay casi 575.000 personas desempleadas, cifra que supera las 702.000 si se incluye a quienes realizan cursos de formación, buscan su primer trabajo o perciben un subsidio agrario. Se estima que más de un 42% de los desempleados valencianos ya no cobra ninguna prestación.

La salida forzosa que les queda a muchas de estas familias es recortar en lo que consideran más prescindible. En los primeros puestos de la lista están los gastos de la comunidad de vecinos. Si en 2010, cuando la crisis económica en España empezaba a mostrar su peor cara, los administradores de fincas de la Comunitat estimaban que una de cada cuatro familias valencianas había dejado de abonar las mensualidades de su finca, hoy, cuando la luz está muy lejos de verse al final del túnel, el porcentaje es el doble..., y continuará subiendo durante 2013, según prevén los administradores consultados.

Cuota a cuota, la morosidad de los vecinos ronda los 81 millones de euros, según un informe de este año del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España. A nivel nacional, los impagos se elevan a 1.600 millones. La Comunitat es la cuarta autonomía con mayor volumen de deuda contraída entre particulares con las comunidades de propietarios, tras Andalucía (alrededor de 138 millones), Cataluña (118 millones) y Madrid (104 millones).

Estos profesionales, que gestionan los servicios comunes de las comunidades de propietarios, aseguran que hay pocos edificios residenciales en los que no haya al menos un vecino que no puede pagar los recibos trimestrales. José Vázquez, expresidente del Colegio de Administradores de Fincas de Valencia, estima que no serán más del 10% las fincas que no se encuentren con problemas de morosidad.

De momento, desconoce que haya habido casos de cortes de suministro de luz o de gas, sobre todo porque el administrador «hace de banquero», adelantando su propio dinero o retrasando el pago a los proveedores de otros servicios. Lo que sí se ha generalizado es la paralización de cualquier actuación en los inmuebles que no sea urgente.

Al aumento del porcentaje de impagos se unen otros problemas. Cada vez se detecta mayor impuntualidad en el abono de las cuotas trimestrales. A ello se suma un repunte en la devolución de recibos ante la inexistencia de fondos en las cuentas bancarias en las que están domiciliados. Todo ello lleva a que el conflicto, que en primera instancia se intenta solucionar dentro de la propia comunidad de vecinos, se traslade a los juzgados. Las demandas judiciales por reclamación de cantidades económicas inferiores a 250.000 euros también han aumentado. «Hay comunidades de diez propietarios y cuatro de ellos están en el juzgado», reconoce Vázquez. El incremento, explica este administrador de fincas, se ha dado especialmente en diciembre, en un 60% respecto a meses anteriores, lo que atribuye a la inminente entrada en vigor de las nuevas tasas judiciales, que también gravarán a las comunidades de propietarios que acudan a la justicia para reclamar cuotas impagadas. Por ello, explica este administrador de fincas, desde el colegio profesional se está promoviendo un sistema de arbitraje.

El aumento de la conflictividad vecinal incide en la mayor demanda de servicios de intermediación en la gestión de los recibos, aunque también se dan casos de comunidades de propietarios que, ahogados por las deudas, deciden prescindir de los servicios de los administradores. Estos profesionales, que en la actualidad gestionan alrededor del 70% de los inmuebles valencianos, lo consideran una «equivocación» puesto que ellos hacen de intermediarios ante los vecinos morosos, algo que tendrían que solucionar entre ellos con lo que se enturbiarían las relaciones vecinales.

Recomiendan además a las comunidades de vecinos que estén alerta ante las ofertas de «pseudo» profesionales que llegan, por ejemplo, a ofrecer servicio gratis si hay parados en la finca. Vázquez aconseja que no se fíen de este tipo de ofertas porque «puede salir muy caro».