Suspenden la pena de prisión al sacerdote de Vilafamés acusado de distribución de pornografía infantil

Acusación y defensa llegan al acuerdo con la condición de que el procesado no delinca en cinco años

REDACCIÓNCASTELLÓN.

El juzgado de lo penal número 3 de Castellón ha condenado a dos años de prisión al cura de Vilafamés que fue detenido en 2010 en el marco de una operación de la Guardia Civil acusado de un delito de distribución de pornografía infantil.

No obstante, el juez ha ordenado la suspensión de la ejecución de la pena impuesta por un plazo de cinco años al tener en cuenta que la condena no superaba los dos años de cárcel y que el procesado carecía de antecedentes.

Según la sentencia, dicha suspensión queda condicionada a que el procesado no delinca en el plazo de cinco años y a que comunique al juzgado los cambios de domicilio que tuviera durante este periodo. En caso de incumplimiento de cualquiera de las condiciones, se procederá a revocar el beneficio concedido y a decretar el inmediato ingreso en prisión para el cumplimiento de la pena suspendida.

El juez considera que en este caso procede acceder a la suspensión de la pena al no superar ésta los dos años de prisión, no constar al condenado antecedentes penales, no existir condena en materia de responsabilidad civil y no concurrir especiales circunstancias que justifiquen su denegación.

La sentencia ha sido dictada de acuerdo a la conformidad de la acusación y la defensa del acusado en el escrito de calificación presentado conjuntamente por todas las partes en el juicio oral celebrado el 14 de noviembre de 2012.

Así, queda probado que el acusado fue detenido por miembros del Grupo de Delitos Telemáticos de la UCO de la Guardia Civil el 10 de noviembre de 2010, en el marco de una operación iniciada por el juzgado de instrucción número 51 de Madrid. La operación se inició a raíz de un escrito del Departamento de Justicia de Estados Unidos, a través de su oficina del FBI en España, en el que se informaba sobre la existencia de varios usuarios ubicados en España, dedicados a la distribución de pornografía infantil en varias comunidades privadas, pertenecientes todas ellas a la red social denominada GROU.PS. Uno de los identificados fue el acusado, quien con el nick «mirabort», había efectuado numerosas conexiones a una línea de pedófilos.